–Mmmm–murmullo cuando pega contra mis ojos unos rayos de sol que se cuelan por la ventana de mi habitación. –Ay que alguien apague el sol– digo al abrir uno de mis ojos y recibir de lleno uno de sus rayos. Muy a mi pesar me levanto viendo como las sabanas han quedado dispersas a la mitad de la cama “duermo como un tornado”, aunque acostumbre a dormir siempre bien cubierta por mis sabanas no había forma de que estás acabaran en el mismo lugar, siempre terminaban dispersas en la cama o tiradas en el suelo, bostezo antes de tomar mi teléfono de mi mesita de noche y ver la hora 9:45 de la mañana, había perdido hace más o menos una hora la oportunidad de desayunar con mis padres, ellos siempre acostumbraban a salir a primera hora de la mañana mi madre a su oficina (trabaja como Arquitecto),

