Un espléndido rayo de sol impacta de lleno contra uno de mis parpados interrumpiendo de forma súbita mi dulce sueño y hoy como en muy pocas ocasiones no podría molestarme menos su insistente llamado, de hecho, me siento afortunada de despertar junto a él, escuchar el sonido apacible de su corazón me transmite calma al mirar la expresión serena de su rostro me siento en el séptimo cielo realmente me cuesta creerlo en este momento lo único que temo es cerrar mis ojos y que al abrirlos todo desaparezca como si hubiese sido solo un sueño. Con cuidado de no despertar al monumento de hombre que duerme a mi lado retiro de forma delicada su brazo que rodea mi cuerpo escabulléndome de la cama con lentitud sin percatarme que me encuentro a solo centímetros del borde decido girarme cayendo sin remed

