Ana Estoy más impaciente que nunca, me hubiese gustado estar presente cuando Leonardo vio las fotos, me hubiera gustado ver cómo le vieron la cara durante todo este tiempo. Por ahora solo me queda esperar, y terminar de enviar más dinero a mis cuentas, se que he tardado más tiempo que el que debía, pero no puedo dejar que Leonardo sospeche, al menos no ahora. Miré nuevamente mi reloj y creo que ya es hora de ir a casa, necesito saber si Lucas le envió las fotos a Leonardo, y si no voy, no voy a poder trabajar tranquilamente. Así que tomo mi bolsa, arreglo un poco mi cabello y salgo de la oficina, camino como de costumbre hasta el sótano. —¡Hola princesita! —Me detengo de inmediato al escuchar una voz detrás de mí, me giro y para mí sorpresa es Luisa y lo peor con un arma sobre sus ma

