Román Habían pasado unos días y Gabriel, después de todo, despertó realmente. Todos estábamos más tranquilos; el detective, efectivamente, me había dado toda la información del chico y vaya que eres toda una caja de sorpresas, pero nada bueno. Le gustaban las fiestas, sustancias no muy legales y engañaba a chicas. Realmente, el chico era una porquería de persona y no lo dudaba, pues con la información que el detective me trajo también venía la demanda de Gabriel y ahí entendí todo. Estaba seguro de que él había hecho todo lo que Aby decía. Aquí lo importante y lo que más llamaba mi atención es que él había vaciado su cuenta de banco y era una muy buena cantidad la que había retirado. Mis sospechas eran verdad, desgraciadamente. Yo tenía que regresar a California y tendría que dejar al d

