—¡¿Qué dices?! Voy para allá. Marianela estaba muy mal. —¿Qué paso? Dime que no es cierto. Marcos abrazó a Marianela, y salieron de la comisaría. —Escúchenme bien, no puedo dividirme en dos; Marcos tienes que ayudarme con Luna y Aly, lleva a los hombres contigo, investiguen dónde están, creo que esto es obra de Adolfo, lo conoces màs que nadie. Marcos asintió, se veía desesperado. —Dile a Elio que no voy a permitir que Adolfo dañe a su familia, su hija y su esposa volverán a èl con bien, lo juro. Xavier asintió, Marianela fue con Marcos. Xavier estaba asustado, pero tenìa que estar con Elio y sacarlo de ese horrible lugar. Optó por no decirle nada a Elio. El hombre ya estaba muy martirizado. Xavier tuvo una llamada. —Hemos encontrado al gerente de compras, lo llevarán a la bodega

