Prologo
Santino
—Vamos jefe una mas—Me dice mi amigo Marcello, y mi mano derecha, aunque es mi amigo, suelo ser bastante duro con él cuando de negocios se trata, pero hoy, necesitaba un desfogue, una distracción, después de dos años de trabajar entre lo legal e ilegal.
Llegamos a las vegas hoy por la tarde, no hemos dejado de beber, solo hice una pausa para follarme a una mesera que si bien me descargué, la chica era bastante mala, tiesa. En fin, solo fue una cálida v****a para terminar llenándola.
Pero desde entonces no hemos parado de tomar. Necesito olvidar que mi hermano quedó ciego por mi puta culpa, y apenas si vivió en su ultimo intento de suicidio, tengo que contratarle a alguien para que cuide de él… la última persona salió huyendo del lugar.
Tomo un trago mas… pero el mundo ya gira demasiado rápido, demasiado intenso… las imágenes se vuelven borrosas, confusas… pero me siento jodidamente bien…
(…)
En algún lugar de Dubai…
Karim Jabal
—Por el poder que me confiere…—Comienza a decir el cura, después de un año de “cortejo” el imbécil de Henry por fin decidió darme la dote para casarse con mi hermana. El muy imbécil creía que lo dejaría follársela… he cuidado de mi hermanita por 10 años, para que ningún imbécil como él le quite su virginidad y la bote como si fuera basura. Ahora se la entregaré a él, porque aunque mi hermana merece a alguien mejor, este es medio decente.
—Un momento—Dice un hombre en traje que entra a la casa
—¿Dominic? —Digo confundido, es el abogado de la familia, Henry se aclara la garganta llamando mi atención, pero yo solo lo veo con desprecio, mi hermana me mira con curiosidad—¿Qué haces aquí?
—Necesito hablar con usted, señor…—Me dice y yo levanto las cejas—En privado
—De acuerdo—Le digo, le hago un gesto con la cabeza al reverendo o cura, o la mierda que le llamen, al final esta es la religión de Henry.
—¿Qué sucede Karim? Yo te pague por ella…
—Cállate Henry, que tu puta dote no es nada…—Lo fulmino con la mirada, me yergo en toda mi estatura, y el retrocede un paso.
Entro con mi abogado al pequeño cuarto que esta cerca del jardín
—Dime que estas aquí por algo importante Dominic… Porque interrumpiste la boda de mi hermana…
—Ese es el tema señor…—Me dice con clara preocupación—Su hermana ya esta casada
—¿Ella que? —Le pregunto completamente desconcertado, su mirada refleja el miedo ante la noticia que acaba de darme, me extiende un papel donde esta claro el matrimonio. Mierda se casó en aquella ida a las vegas con su estúpida amiga… busco el nombre y firma el bastardo que hizo esto, mis ojos se abren primero de sorpresa y luego de placer al reconocer el nombre:
“Santino Vannicelli”