-¿Te acostaste con él?, ¿se cuidaron?.
-No lo recuerdo, pero creo que no.-No lo pensé.
-Dios Riley, ¿y si quedas embarazada?
-¿Que hago?.
-No te preocupes linda, iré a la farmacia y te comprare una pastilla. Ahora explicame, ¿como lo conociste?.
-Mamá, ¿recuerdas el buffet para una pedids de matrimonio?.
-Por supuesto que si.
-Era la de Nathan y Alice Dankworth.-Mi voz se quiebra.
-¿Nathan?, ¿cual Nathan tu novio?.
-Si.-Lagrimas cayeron.
-¿Lo sabías?, no lo entiendo, ¿pero como?.
-No se cuanto tiempo le lleva mintiendo a ella y a mi.-Solloce.- ¿Que voy hacer mamá?, amo a Nathan.
-Hija entra a casa y ahí hablamos con tranquilidad.
Entre a casa, para mi fortuna papá no estaba y Vincent se encontraba en el colegio, tendría tiempo suficiente para explicar lo sucedido a mamá. Ya en mi habitación me cambie de pantalones y me quede con la polera de Tarren, era comoda.
Mamá se sienta en el extremo de la cama lista para escuchar.
-Y bien, continua Riley.
-Estaba en ese evento y fue ahí cuando vi al novio y reconocí a Nathan. Tiene una relación con Alicia y ella no sabe sobre nosotros, es una chica adorable, no entiendo porque él me hizo esto, se supone me ama y tenemos proyectos a futuro.-Solloce.
-Es un maldito desgraciado, cuando tu padre se entere lo botara a la calle por traidor.
-Mamá, me duele. Yo, yo lo amo.-La abrace.
-Mi niña, se cuanto lo amas pero él no te merece, es un desgraciado. Armate de valor, habla con él y sacalo de aquí.
-Esta bien mamá.
-Iré a la farmacia y ya regreso.Intenta descansar.-Besa mi frente y se va.
Ya no podía pegar un ojo, la realidad me azotaba y tenía que enfrentarme a que descubrí a Nathan y él no lo sabe. Tener que romper una relación de 10 años e intentar comprender el porque lo hizo, que lo motivo a mentir y engañar.
Me levante y buscando su maleta, comence a guardar sus cosas. Sin antes escribir un mensaje para saber cuando volvería, ya que se suponía conviviria unos días con su familia, cruel y barata mentira.
"Nathan amor, ¿cuando estarás de regreso?, tengo planeada una sorpresa para nosotros."
Tras dos minutos obtengo respuesta.
"Disculpame Riley si no he llamado, ya sabes como son mis papás y Darren que no me deja en paz. Espero volver en una semana, te extraño mujer de mi vida."
Puto mentiroso, involucra a su hermano Darren, el cual esta por acabar su Doctorado como Cirujano. Una mente brillante en comparación al imbecil de Nathan.
Ese día me dedique a fundir mi cuerpo entre las sabanas, llorar sin parar. Papá y Vincent ya se habían enterado de lo sucedido con Nathan y venían a mi cuarto a tratar de que sonriera, pero era imposible, se sentia como si me desgarraran el alma.
Dolía mucho.
Entre tanto llanto, cada 10 minutos corría en dirección al baño a vomitar, era un manojo de nervios y angustia, lloraba, vomitaba, dolía el estomago y no comía, siquiera bebia agua.
Me quería morir, no sabía ni imaginaba cuanto dolía el amor.
Tras cinco días acostada y recibiendo nulas respuestas de Nathan, ya me daba por vencida en imaginar que tal vez y solo tal vez esto era un mal sueño, pero no, estaba sucediendo.
Limpie mis mejillas y entre al baño a ducharme, cuando seque mi lastimoso y más delgado cuerpo, busque sin animos un buzo gris, una polera ancha que encontré, zapatillas, amarre mi cabello en una coleta, con el rostro limpio sin nada de maquillaje.
Tome las maletas de Nathan y en ella deje todos los recuerdos que teniamos juntos, cartas de amor, boletos de viajes, fotografias juntos y su asquerosa ropa.
En esta ocasión pedi un taxi, no sentia animos para conducir menos en este estado tan deprimente.
Antes de olvidarlo le envie un texto a mi mamá para decirle donde estaría.
Cuando el taxi se detiene en esa gran casa, si la de los Dankworth, supongo esta aquí.
Arrastre a duras penas sus maletas, los guardias al verme me reconocen y por lo tanto me dejan entrar, llego a la sala principal y Lorna al verme ahí, se acerca muy alegre.
-Señorita Archer, que gusto verla.-Me abraza.- ¿Se siente bien?, la veo un poco enferma.
-Señora Lorna, si estoy bien. ¿Estará el Señor Laugthy?.
-Eh si, ¿lo conoces?.
-Para mi desgracia si, ¿puede llamarlo?, pero no le diga que soy yo. Tengo que entregar unas cosas que le pertenecen.
-Si por supuesto. Ya regreso.
Mi corazón latía a mil kilometros por hora, se que esto es apresurado y probablemente una estupidez, pero debo acabar con esto para así retomar mi vida e intentar vivir el puto duelo en paz.
Estaba ahí para con una confusión grotesca en mi cabeza cuando siento que alguien apoya su mano en mi hombro, brinco del susto.
-Hey, hey calma. ¿Que estas haciendo aquí?.-Era Tarren.
-Oh, Señor Dankworth.-Baje la mirada.
-Luces fatal, ¿necesitas que te ayude?.
-No, para nada. Vengo a terminar con el motivo de mi dolor.
-¿Vienes por?.-Nos interrumpen.
-¿Riley?.-Era Nathan.-¿Que haces aquí?.
Toma de mi codo y me tira con brusquedad queriendo que saliera de ahí.
-Sueltame Nathan.-Forcejee.
-Hey Nath sueltala ahora.-Tarren pone su mano encima de la de Nathan.
-Cuñado esto es entre ella y yo.-Lo fulmina con la mirada.
-Esto es mi asunto también si la lastimas.
-¿Acaso la conoces?.
-¡Ya dejenme!.-Grite y forcejee liberandome.
-Riley.-Nathan me regaña.
-¡Quiero que sepas que te odio y que descubrí que te casaras con otra!.
-Riley por favor hablemos en privado.
-¡No!, ¿porque lo hiciste?.-Las lagrimas comenzaron a caer.- Nathan me engañaste, ¿porque?, ¿y los sueños y las promesas que me hiciste?, ¡llevabamos 10 años!.
-Y seguimos juntos mi amor.-Intenta besarme pero lo golpeo.
-¡No te atrevas!, esto se acabo Nathan Laughty, maldigo el día que me enamore de ti. Bien lo dijo tu padre una vez, no somos compatibles, pero porque tu no me mereces.
-Riley dejame explicar por favor.
-Dejala ir Laughty, respeta su decisión.-Tarren toma mi mano.
-¿Porque te metes?, esto es entre ella y yo.
-Te equivocas, es mi asunto. Se todo lo que le hiciste a Riley y a mi hermana.
En un abrir y cerrar de ojos mi alrededor comenzo a girar, no podía mantenerme firme. Respire tratando de que no sospecharan, ya que entre ellos la discusión se acaloraba.
-Nathan suficiente, si te atreves en insistir le diré ahora mismo a Alicia.
-Tarren por favor me conoces hace tres años.
-¿Que?, ¿tres años?, ¿tres años me has estado viendo la cara de estupida?.-No lo podía creer.
-Riley.
-No. Me alegro de venir hasta aquí a dejar tus porquerías...te odio.-Jala de mi brazo.
-¡Sueltala Nathan!.-Tarren lo empuja.
-¡¿Porque la defiendes?!.-Él le grita.
Las palabras que estaban a punto de salir serían suficiente para acabar con este caos.
-¡Porque me acoste con Tarren el día de tu compromiso!.-Grite.