Al día siguiente Keith se despertó muy temprano en el sofá... en brazos de Annya, siempre que dormía con ella descansaba excelente, estaba algo preocupado por dejar ver su lado patético, sin embargo, esa chica lo aceptó sin chistar, quizá no era la caza fortunas interesada que pensaba que era, pero todavía no podía asegurar nada, pues solo estaba casada con Charles para mantener su empresa... y aún seguía acostándose con su padre. Se levantó, tapó a la joven con la frazada con la que a veces tomaba su siesta en ese lugar y se dirigió a la cocina en silencio, cuidando de no despertarla, tomó parte los ingredientes de la comida romántica que no tuvieron para transformarlas en un rico desayuno, hizo unos sándwiches de cordero, picó fruta y exprimió naranjas para jugo, con las preparaciones t

