ANGELO Me quedé observando el teléfono mientras éste no paraba de sonar, no quería atenderlo pero tampoco quería que Demian se diera cuenta que mis problemas se deben a ese nombre que figura en la pantalla del móvil. _ Atiende a tu amigo, yo iré a lavar la loza que ensuciamos._ se levantó de la silla mientras cerraba la computadora. Esperé hasta que Demian entró a la cocina y soltando un largo y pesado suspiro tomé el teléfono para atender la llamada. _ ¿Para que carajo me estás llamando?_ Musité frotándome la frente para no perder la poca paciencia que tenía._ ¿Acaso no te bastó con lo que me hiciste anoche? _ Ángel por favor, escucha lo que tengo que decirte..._ Su voz se oía entrecortada y temblorosa como si estuviera preocupado, entonces me dí cuenta que algo malo había pasado. _

