Prólogo
Abrí mis ojos levemente notando que estaba en el departamento al que decidí mudarme hace un año.
El como había llegado hasta aquí era un verdadero misterio para mí, pero supuse que alguno de los muchachos me había traído al igual que las veces anteriores.
Me senté sobre el borde de la cama sintiendo que la cabeza se me partía de la jaqueca que tenía, entonces me dirigí hacia el baño tratando de no pisar las latas de cerveza que estaban dispersas por el piso.
Después de darme una larga ducha de agua caliente me dirigí hacia la cocina en busca de comida ya que no había ingerido nada desde la noche anterior y mi estómago me estaba reclamando alimentos.
Tomé un sándwich que encontré en el fondo del refrigerador y luego me senté en el sofá de la sala mientras revisaba mi teléfono en el cuál habían veinte llamadas perdidas de Oliver y dos de Noah. También había un mensaje de Emma que decidí ignorar.
Deje el teléfono a un lado y me quedé observando un punto fijo en la pared, totalmente sumergido en mis pensamientos mientras aquellos recuerdos del pasado bombardeaban mi mente sin cesar.
Sé que cometí un error, un terrible error del cual voy a arrepentirme hasta el último día de mi vida pero a pesar de saber que estuvo mal no puedo evitar que mi piel se erize cada vez que recuerdo ese momento.
De repente mi teléfono sonó sacándome de mis pensamientos y al tomarlo me dí cuenta que era ella.
_ Emma..._ Solté un suspiro pesado sin que lo notara.
_ Angelo, ¿Leíste el mensaje que te envíe esta mañana?.
_ Acabo de levantarme y aún no he revisado el teléfono.
_ ¿Acabas de levantarte? Ya casi es de noche.
_ ¿De verdad?_ Respondí mirando hacia afuera dándome cuenta que estaba anocheciendo._ No lo había notado.
_ No cambiarás nunca ¿Verdad?_ Soltó un risita que me hizo sonreír de tan solo oírla, pero al recordar lo que pasó aquella vez, poco a poco mi sonrisa se fue borrando.
_ ¿Para que me llamaste, Em?_ Mi voz se oía baja y melancólica.
_ Si hubieras revisado el mensaje que te envié lo sabrías._ Ahora se oía molesta y eso me hacia divertir un poco._ Para que sepas, te envié la invitación para mi primer desfile de modas que será esta misma noche.
Había olvidado que Victoria O'Connell permitió que Emma mostrara sus propios diseños en su desfile de temporada.
_ Ah, si. Ahora lo recuerdo..._ Le respondí mientras bostezaba.
_ Por favor, ven. Estoy muy nerviosa y te necesito a mi lado._ Sonreí levemente al oír lo que dijo.
_ Haré todo lo posible por estar ahí.
_ Gracias. No sabes lo importante que es para mí que ambos estén acompañándome.
_ ¿Ambos?_ Pregunté aún sabiendo a que se refería.
_ Ben y tú. Ustedes dos y mis padres son las personas más importantes en mi vida._ Y allí estaba otra vez él, esa sombra que se ha interpuesto en mi camino desde que conocí a Emma.
Después de oír que él también iría me quedé en silencio sin saber que contestar.
_ Debo colgar._ Le dije cortante.
_ Esta bien pero prométeme que irás._ Ella se quedó esperando mi respuesta aun sabiendo que le mentiría.
_ Iré, lo prometo._ Odiaba tener que mentirle a la mujer que más quiero en esta vida pero tenía mis razones para no asistir a ese desfile.
Luego de colgar con Emma, me vestí de n***o, me puse mi chaqueta de cuero, recogí mi cabello y por último fui al estacionamiento del edificio donde vivo actualmente, en busca de mi motocicleta.
Una vez que me monté en ella, aceleré a mas de 100 km/h a través de la carretera mojada por la incipiente llovizna mientras iba serpenteando entre los vehículos que iban y venían por la ciudad.
Esta noche necesitaba escapar lo más lejos posible de mis recuerdos, aunque sea por un momento...
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