ANGELO En cuanto dieron la orden, los tres motociclistas; incluido Cédric, salieron a toda velocidad envolviendo en una nube de polvo a todas las personas que estaban presenciando la carrera, yo por mí parte esperé por alrededor de treinta segundos y después salí detrás de ellos. Gracias a mí destreza al conducir no me tomó mucho tiempo poder vislumbrar las luces de las tres motocicletas más adelante, entonces presioné el acelerador a fondo para poder alcanzarlos. Una vez que localicé a Cédric traté de ponerme a la par de él pero justo en ese momento comencé a sentir que mí corazón latía demasiado rápido, mucho más de lo normal, también comencé a sudar mientras un hormiguero se hacía presente en mis manos, incluso parecía como si me hubieran aplicado una inyección de adrenalina de lo euf

