ANGELO Después de enterarme de lo que había hecho Emma mi mente era un completo caos, no podía entender cómo se le ocurrió pensar que fingiendo ser la novia de Ben, él y yo podríamos estar juntos. ¿En qué cabeza cabe algo así? Lo peor de todo es que me sentía un completo imbécil por no haberme dado cuenta de lo que estaba haciendo. Asqueado de la situación le dí una patada a la pequeña mesa de la sala haciéndola volar lejos de mi. Después tomé las llaves de la motocicleta y fui hacia el estacionamiento del edificio, necesitaba salir y despejar mi mente o de lo contrario iba a volverme loco. Conduje hacia el sitio dónde suelen hacerse las carreras clandestinas pero cuando iba a mitad de camino algo dentro de mi me decía que en realidad deseaba estar en otro lugar y por eso me di la vuelt

