CAPITULO 31 AMELIA La rubia con quien me encuentro al abrir la puerta me repara de pies a cabeza. -esta preciosa! -dice dramatizando una cara exagerada de asombro total, ella siempre dramática, sonrió con gracia por su gesto. -tú también, diría que incluso por tu talento podrías ser actriz-le digo graciosa a Tefi, molestándola. -yo sé que me adoras!, con todo y mi super personalidad, admítelo chiquita! -exclama graciosa, pasando por un lado mío, ingresando a la sala y dejando encima de un mueble un maletín con sus cosas, quedando solo con una cartera que combina con su atuendo y zapatos negros de tacón, para luego unirse a mí y salir juntas de la propiedad hacia nuestro destino. Hemos tomado un taxi, ya que

