CAPITULO 29 DIA SIGUIENTE-------------*********---------------- AMELIA La alarma de mi reloj despertador que esta encima de la mesa de noche suena una vez, haciendo captar en medio de mi gustoso sueño que debo levantarme. Abro lentamente mis ojos. Sus brazos me rodean, al igual que sus piernas me envuelven, pegándose a mí. Los pequeños filtros de luz que ingresan por el amanecer, atreves de algunos espacios de la cortina que tiene el ventanal, me proporcionan una preciosa vista vip de su cara. Es esa especie de rostro angelical, pero el que lo porta es un gran demonio. Mi mano acaricia su mejilla, contemplándolo. Quien diría que el mismo que me pidió alejarme el día que lo conocí, ahora es

