— Te noto algo extraña, ¿Acaso algo te afecta de mi decisión Rachell? Siento como si no quisieras hacer nada y te vieras obligada a hacerlo por mí, y la verdad, no quisiera obligarte a que me ayudes Rachell. —Aitana podría ser despistada a veces, pero esta vez sentía como su amiga parecía no tener las ganas ni el interés en apoyarla. Parecía como si aquellas palabras que decía solo las soltaba para salir del paso, por su mirada baja y entristecida, lucía como si algo le recordaba todo esto que hablaban, algo muy triste y doloroso para Rachell. — Es que, no es eso Aitana, simplemente no lo entenderías. —Comentó Rachell, mientras esbozaba una linda sonrisa y volteo su mirada sobre su plato nuevamente, tomó su copa y bebió de ella, se notaba algo incóm

