Alessandro di Stefano. Bodega, Club Nocturno. 21:00hrs. Una masacre estaba a punto de ocurrir y todo porque quería liberar mi estrés. Los hombres que tenía frente a mí querían hablar, pero no me importaba lo que tuvieran para decir porque de todas maneras no iban a salir con vida de este lugar, nadie sale con vida de aquí y por otro lado lo que sea que se haya dicho yo lo podía arreglar. La investigación que se hizo previa a encontrarlos arrojó mucho material y mis hombres tienen el control de lo que a ellos les pertenecía. Lo sé todo. — ¡Cuelguenlos! — Di la orden y mis hombres se pusieron en marcha. Mientras quite mi saco, afloje mi corbata, quite mi reloj y subí mis mangas. Mire a Simone y él entendió todo. Minutos después estábamos compitiendo haber quien daba más golpes. Sí, vol

