Me encontraba en mi cama tirada con un cojín entrelazado en mis manos, estaba feliz, pero esta felicidad me preocupaba. Sabía cómo habían acabado sus anteriores novias, por lo que sabía cómo podía acabar yo, cerré los ojos y dejé que el silencio me ayudara a dormirme. El tiempo paso y yo seguía encerrada en la misma mierda, sin opción a volver al principio; no obstante, ya me había acostumbrado, incluso me llevaba bien con los hermanos. Cuando les conocías un poco eran buenos chicos, te dabas cuenta de que todo lo que hacían era por su padre, para llamar su atención, por destacar entre ellos. Nolan era con el que más me llevaba, era como mi hermano mayor, Zack, por otra parte, era el segundo en la lista, junto a Caleb. Lewis y Lance eran algo más reservados, pero, aun así, se les cogía

