Capitulo 50

1518 Palabras

Nicolas  No había dolor físico que se comparara con lo que sentí cuando la vi correr hacia los límites del campo y no poder alcanzarme. Melissa... Gritando mi nombre, detenida por la seguridad... Desesperada. Y yo… tirado en el césped sin poder moverme. En el vestidor, mientras los médicos revisaban mi costado con rapidez, mi cabeza solo repetía su nombre. El mundo se volvía borroso y lo único que deseaba era verla entrar por esa puerta, tocarla, decirle que estaba bien, aunque yo mismo no supiera si era verdad. Y entonces, la puerta se abrió… y apareció. Sus ojos estaban inundados de lágrimas, su voz quebrada, pero en cuanto me miró, se sostuvo fuerte. —Estoy aquí —susurró, tomándome la mano. Le apreté los dedos con lo poco que podía moverme, y en ese instante supe que mientra

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR