Melissa Esa noche, mientras Nick dormía profundamente a mi lado, yo ya tenía la mente corriendo a mil por hora. No era solo una idea bonita, ahora era un plan en construcción: pedirle matrimonio… yo a él. A la mañana siguiente, entre clases y mensajes con Nick, quien estaba en el entrenamiento, saqué un momento para escribirle a Ethan. «Melissa: "Necesito tu ayuda con algo… pero es secreto, no se lo puedes decir a Nick ni a Olivia".» Su respuesta llegó casi al instante: «Ethan:"Me encantan los secretos, habla".» Le conté todo: que quería pedirle matrimonio, que quería que fuera un momento especial, con nuestras familias y amigos. Ethan no solo se entusiasmó, sino que se convirtió en el cómplice perfecto. —Escucha —me dijo en una llamada rápida— El sábado que viene Nick tiene par

