Nicolas Desde que Melissa y yo nos enteramos de que íbamos a ser padres, algo en mí cambió, esa noche de domingo, después de que sus padres regresaron a Houston, fue como si el mundo dejara de girar por un momento y todo se redujera a nosotros dos, en mi departamento, con su cuerpo tibio acurrucado junto al mío y una nueva vida creciendo dentro de ella. No pude dormir mucho, pero no porque estuviera preocupado… era emoción pura, me quedé viéndola dormir, acariciando su espalda suavemente, con una sonrisa estúpida que no podía borrarme del rostro. El lunes por la mañana me levanté temprano para entrenar, por primera vez desde mi lesión, volví al campo sintiéndome completo. Había algo distinto en mis pasos, en mi ritmo, él equipo lo notó, incluso el coach me miró de reojo cuando termin

