Una semana después de la reconciliación de las chicas, Nina se preparaba para sus exámenes finales y no dejar pendientes durante el viaje con los Castellanos. —¡Nina! —gritó Shaina cruzando con prisa el patio de la universidad. ―¡Shaina! ¿Y esa euforia? ―cuestionó con un tono de burla―. ¿Tú por aquí? ―Tienes que acompañarme a buscar a Martín ―pidió agitada. ―¿Ahorita? ―Su amiga asintió tratando de recuperar el aire―. Es que, mañana tengo un examen y no he estudiado. Si quieres podemos ir mañana, después de que haga el examen. Podría saltarme las últimas dos clases, no creo que el prof… ―¡Nina! ―interrumpió su amiga―. Lo corrieron del Britania. ―¿Qué? ―Lo corrieron, o renunció ―Trató de explicar―, ¡no lo sé! Necesito verlo y saber que ha pasado. Solamente sé que mi papá estuvo ahí cu

