**ELARA** Era una noche fría, de esas que te hacen desear estar en casa, envuelta en una manta y con una taza de té caliente entre las manos. Pero no, yo estaba ahí, caminando por la calle, intentando deshacerme de la incomodidad que me había dejado la cena con Julián. Esa cena que terminó siendo una actuación digna de un mal drama romántico. Y para rematar, el beso. Ese maldito beso que él pensaba que era un triunfo, pero que para mí no había sido más que una derrota personal. Suspiré, deseando que el aire helado me despejara la cabeza, cuando lo vi. Una sombra se movió desde el muro de piedra junto a mi entrada. Mi cuerpo se tensó de inmediato. Era él. Julián. No tenía esa mirada dulce y perdida que solía mostrarme en la oficina. Esta vez, sus ojos eran oscuros, como si llevaran dentr

