— ¡Jimin, levántate!— Jinyoung salió gritando del baño.— ¡Se nos hará tarde! La puerta de la habitación de Jimin se abrió provocando ese ruido molesto de oxidación. De ésta salió Bangji corriendo y la cara recién levantada e hinchada de Jimin se asomó. Dando un fuerte bostezo y rascándose el abdomen, salió de ahí. — Acabo de tener un déjà vu. — No importa, ve a bañarte. Hoy eran las re-inscripciones de nuevo año y tenían que llegar temprano antes que las filas en las oficinas de la facultad fueran más que largas. Jimin tardó lo de siempre y se fueron a la universidad sin desayunar, como era de esperarse, aunque aún no estuvieran abiertas las oficinas, ya se habían formado las filas. Jinyoung dejó a Jimin en una de ellas y ella salió a las carreras a una cafetería que estaba cruzando la

