El tiempo pasaba volando y la pareja consolidaba su amor, Robert en cada viaje que acompañaba a su padre no dejaba de llamar a Nataly por las noches sabiendo que era el único momento libre de ambos jóvenes. —Te extraño Robert, cuéntame como estuvo el clima, dicen que ese país es asombroso. —Preguntaba Nataly bostezando. Ella tuvo una semana movida, la universidad estaba por empezar y en el trabajo hubo mucha clientela, no obstante dejaría de darle tiempo a Robert porque tanto ella como él no dejaban de extrañarse. —Hace mucho frío por acá, lo bueno que mañana regresamos. Hey preciosa descansa, solo deja la cámara encendida, quiero verte dormir, verte me da calma y paz. —Ronco mucho —bromea Nataly. —Mentirosa ja ja ja cuando nos quedamos esa tarde en el parque dormiste en mis brazos y

