Nataly se encontraba en su departamento, sin duda, la llamada con Anthony le causó sentimientos encontrados. Hacía ya algún tiempo que no se veían personalmente, también recordó que odia a Alexander y pensaba que sería un buen aliado. Finalmente, el timbre de su departamento empezó y Nataly se levantó rápidamente del sofá y abrió la puerta para encontrar a Anthony de pie frente a ella. —Hola Nataly. Qué gusto volver a verte—. Dijo el joven mientras la observaba de arriba hacia abajo, paseando su vista sobre el cuerpo de la joven. —Hola, Anthony. Dijo ella mientras se acercaba a él para darle un beso en la mejilla, muy cerca de la comisura de los labios de Anthony. —Guau, Nataly. Sigues igual de bella que la última vez que nos vimos—. —Muchas gracias, Anthony. Pero ven, no te quedes

