Nunca sabemos que puede pasar en nuestra vida, y es que a veces el destino, opera de formas inesperables. ¡Hola!, me llamo Estefania, tengo cuarenta años, y estoy casada con Alfred, quien me lleva dos años, él es un hombre maravilloso, verán ustedes, nosotros nunca habíamos experimentado problemas económicos, debido a que no tuvimos hijos, supimos como divertirnos, y ahorrar, lastimosamente, la madre de mi esposo, enfermo, y al ser el hijo único, tuvo que encargarse de todos los gastos, eso nos dejó un poco corto dinero, parecía que todo estaba perdido, hasta que una amiga me recomendó, que optara por arrendar la habitación del segundo piso de nuestra casa, la idea me sonó, pues dicha habitación, no estaba siendo usada, hable con mi esposo y el acepto, así que no demoramos en poner el anu

