Xavier.
Cuando llego a casa aparco mi motocicleta honda en la entrada, observo dos autos aparcados en una esquina de la calle, bufe irritado al ver a mi padre bajar junto a su mujer, entro a la casa sin esperarlo a que ellos lo hagan.
-Hijo mío, que recibimiento más cálido- espeto mi padre en modo sarcástico, volqué los ojos sin querer mirarlo.
-Me has preguntado si me encuentro bien-le reproche indignado, su mujer eleva las cejas hastiada, a mi igual me tiene cansada es una hipócrita.
-¿Xavier cómo has estado? -Esta vez cuestiona acercándose a mí y deja un abrazo de los que a veces necesito de parte de él.
-Estoy bien papa y tu- Asiente alejándose de mí, Graciela se acerca y deja un beso en mi mejilla cosa que nunca me agrado de ella.
Mi padre observo mi casa detalladamente su rostro luce viejo y demacrado. Que les puede decir de mi madrasta cada día se aplica Botox y se hace cirugías para verse más joven, al contrario, se nota más arrugada y deformada.
-¿Que sucedió con Karla? - Pregunta mi madrasta, ruedo los ojos sin deseos de hablar.
-Xavier responde-Esta vez cuestiono de mi padre.
-No la amo y no la tolero. ¡Contento!-Mi padre movió la cabeza y se fue a sentar al sillón que esta junto al escritorio, Graciela lo sigue y se sentó a su lado. Parece un guardaespaldas, cuidándole el culo a mi padre.
-¿Quién es esa supuesta Novia que te tiene jodido? -Cuantas veces más piensa preguntar, al parecer vino para eso.
-Es solo una chica para matar el rato-respondí seco- Le dije eso a Karla porque ya no la soporto.
-La conozco o la puedo conocer- mi piel se eriza cuando enfatiza la última palabra. Sabía que esa maldita de Karla le comentaría sobre Mia. Necesito actuar como que ella no me interesa en lo absoluto. Rápidamente niego y busco la manera de sacarlo de este tema. Espero no meter a Mia en problemas, todo esto es mi culpa.
-Solo fue una aventura de una noche, además, ya te he dicho que me dejes vivir mi vida a mi antojo, creo que yo, que ya soy mayorcito para que estén tomando decisiones por mí. -Mi padre sonríe ante lo que estoy diciendo, su mujer niega estupefacta-Dejando el tema de mi aventura aun lado, quiero notificarte que Don Máximo a firmado el contrato, ya tenemos un nuevo socio que te dejara muchos millones.
Mi padre golpea la mesa y ríe satisfecho, se levanta del sillón y viene hacia mí, palmea mi hombro sonriente.
-Sabía que eres único, no podría remplazarte en cuanto a los negocios-No digo nada, el besa mi frente y nuevamente habla. -Tu disfruta la vida, pero recuerda cuales son las reglas, no te vayas a enamorar y en cuanto a Karla, ella no te sirve como mujer, sirve para que escales un poco y seas un Don, el que quiero que seas después de mí, así que descuida que ella no te estorbara-Niego alejándome de él, Karla no me sirve ni como mujer ni como banco y eso no entiende mi padre, cuando quiero hablar el me interrumpe con un ademan. - En cuanto a la desconocida solo bótala si ya no te sirve, no quiero saber que te involucras sentimentalmente, el amor solo lastima hasta el grado de cometer las peores locuras y decisiones, así que hijo Mío, debes ser como tu padre para que nadie te lastime. Aprende esto. El de débil siempre pierde en el combate, más el fuerte triunfa ante los débiles, si te enamoras serás débil hasta perder la vida en el intento.
-Sé muy bien a que te refieres, y no te preocupes esa chica fue algo momentáneo, de hecho, ya la he botada por ahora solo quiero placer -Mi padre palmeo mi hombro y asiente varias veces.
-Perfecto, ese es mi hijo mi sangre, el próximo don, dueño de mis diamantes y de toda mi riqueza, tendrás mujeres a tu antojo, así como tu padre. -asiento y observo a mi madrasta la cual está más que molesta por las idioteces que dice Aitor.
Cuando Aitor se va, espero a que su coche desaparezca por completo de mi campo de visión, enojado golpeo la pared hasta hacer sangrar mis nudillos, pongo mi motocicleta en su lugar y entro a la casa, resignado por todo lo sucedido entro a tomar una ducha cálida, al terminar me pongo el albornoz, recostándome en la cama marco el número de Mia, ella no contesta nuevamente le marco y al cuarto pitido responde.
-Hola muñeca de porcelana.
-Hola muñeco-susurro con la voz pesada.
-¿Todo bien? -inquiero preocupado.
-Eh, si todo bien-No, para nada suena bien, solo espero que no haya tenido problemas con su hermano por mi culpa, no me lo perdonaría.
-¿Segura?-quise saber.
-Si-Respondió sin ganas.
-Te has tomado la píldora-pregunto saliendo del tema, segurmanente su hermano le ha dicho algo, pero mañana lo sabré.
-Claro que sí, no podría olvidarme de eso, Xavier iré a descansar sigo agotada... veremos qué pasa, quizás volvamos hacer los mismos como cuando nos conocimos. -Niego rotundamente, es imposible que nos portemos como dos desconocidos cuando hemos compartidos más que nuestros cuerpos. -Sigues ahí.
-Aquí estoy muñeca y ya sabes tú y yo no necesitamos comportarnos como hace unas semanas, recuerda lo que te dije hoy, que eso no se te olvide, ahora descansa.
-No lo hare Xavi, pasa linda noche, mañana nos vemos.
Cuando cuelgo la llamada pienso como debo resolver esto que estoy sintiendo por Mia, no quiero que nada malo le suceda, no permitiría que mi padre la lastime, debo actuar como si ella no me interesa, sin embargo, esto es inevitable la amo y debo hacer algo al respecto, no quiero alejarme de ella de ninguna manera.
Mia
Cuando Xavier cuelga la llamada suspiro con tristeza, esto es una desgracia, me he enamorado del hijo de mi enemigo y no sé cómo hacer. Me levanto de la cama y me quedo viendo en el espejo. Los recuerdos de hace un rato me hacen querer llorar. No pensé que Deán fuera de esa manera, además no niego que en un principio lo provocaba para que este conmigo, sin embargo, solo fue algo momentáneo y era posible que si le hubiera entregado mi virginidad luego me hubiese arrepentido ya que él es un hombre que juega con todas las mujeres que frecuenta. Observo mi brazo y veo sus marcas ahí, aun me duelen por la manera en cómo me acóralo, si no fuera por las técnicas de defensa que el mismo me enseño creo que ya hubiera sido abusada por mi tutor, el hombre el cual tenía toda mi confianza y que ya hoy la perdió del todo. Suspirando subo a mi cama, cierro los ojos y el rostro de Xavier se refleja en mi mente.
Despierto con el corazón martillando fuertemente, voy hacia el baño lavo mi rostro, tuve una extraña pesadilla, nuevamente estoy teniendo esos malos recuerdos que aún no logro descifrar muy bien. Siempre veo a un niño, pero aun no puedo distinguir su rostro, me pregunto si es uno de mis hermanos o algún familiar, aunque no conozco a ninguno. Dejando olvidado ese tema, me tomo una ducha de 30 minutos que me hacen maquinar en que debo hacer para irme de este lugar y así poder destruir a Aitor, pronto cumpliré los 18 años y luego podre tomar mis propias decisiones sin necesidad de depender de nadie, reclamare mi herencia y me iré lejos pero antes destruiré a Aitor y sus cúpulas y si Xavier es uno de ellos, lamentablemente estará entre los que pienso asesinar.
Cuando termino mi baño con flores aromática, seco mi cuerpo y coloco loción corporal junto a la crema de piel, luego me visto con un Jean rasgados junto a una blusa con mangas largas, dejo mi cabello rojizo suelto, busco una boina y me la pongo, antes de irme saludo a mi perrita, ella mueve la cola contenta. Salgo de mi habitación y no me quedo en el comedor ya que ando sin querer desayunar. Camino hasta donde esta mi chófer, voy llegando a la salida de la residencia, pero Deán me detiene y luego me suelta rápidamente al ver mi rostro de enojo.
-Necesitamos hablar y es urgente.
-Que quieres, puedes esperar a que venga de clases, estoy retrasada.
-No puedo esperar, Mia, necesitas saber que ese chico que dices que es tu novio es el hijo de tu peor enemigo-Niego sin querer articular palabra alguna, eso ya lo sabía a pesar de no querer convencerme según yo. - Su plan es entregarte en bandeja de plata.
No digo nada ya que estoy tratando de actuar como que no tenía idea. Sabia mis sospechas, Deán averiguo a Xavier, ahora está convencido igual que yo que es hijo de Aitor, esto puede salirse de mis manos.
-Estás loco, ese chico no es hijo de ese malnacido, además porque demonios aseguras eso. - replico molesta por su abuso. Deán saca un documento y me lo entrega, son varias fotos de Xavier junto a un hombre... mis manos pican por lo que veo, anoche el andaba esa misma ropa, eso quiere decir que estas fotografías son frescas, veo al pie de la imagen con la fecha, efectivamente es de ayer. Trato de no caer en la trampa de Deán.
-No sé quién es ese señor, además deja de inventar cosa que no son, se me hace tarde- espeto entregándole la fotografía e ignorándolo para luego dirigirme a mi chofer -Julio llévame a la escuela.
Julio asiente, me ayuda a subir al coche, Deán sigue ahí y niega incrédulo. Sé muy bien que Xavier es hijo de Aitor, y al contrario de lo que según él quiere hacer o eso es lo que Deán desea que yo crea. Esta jugada ya tiene su Jaque y pronto su Jaquemate, porque yo la Reyna ganare al atrapar a mi presa, gracias al amor que está empezando a surgir entre Xavier y yo.
Un amor que quizás no florezca más ya que dolera porque sus espinas son mas fuerte que sus petalos.