Empecé a mover la manija esperando abrir la puerta, pero esta no cedió, rápidamente abrí la ventana que estaba a un lado y subí una de mis piernas para poder saltar, ya lo daba por hecho, hasta que sentí un tirón en mi cabello provocando que cayera justo en el suelo de la sala, Bryan me arrastró por el pasillo, pero me sujeté muy fuerte del barandal de la escalera, no dejaría que me metiera de nuevo a esa habitación. —Maldita zorra, ahora si me las vas a pagar — me agarró de las manos para que me soltara del barandal, hice el mayor intento para que esto no sucediera, pero fallé. —¡Suéltame, suéltame! — gritaba, pero era en vano. Cuando trató de alzarme alcancé a darle una patada en el rostro, me arrastré escaleras arriba, pero el me agarró de las piernas nuevamente, provocando que rodar

