—Claro — la señora Wood carraspeó — siga adelante, empezaremos con la entrevista — noté como desviaba su mirada a diferentes sitios, cualquiera diría que estaba nerviosa por tenerme en frente. —Permiso — caminé por un lado de la señora Wood y entré a la oficina, pude percibir que no quitaban sus ojos encima de mí y eso me ponía los vellos de punta, ya no deseaba tanto este puesto como antes. La señora Wood entró tras de mí y se sentó al otro lado del escritorio. —Bueno señorita Cooper, puede tomar asiento — hice lo que me dijo y puse la carpeta sobre el escritorio — me permite su currículum por favor — asentí, abrí la carpeta y saqué mi hoja de vida. Una de las razones por las cuales no me habían aceptado en ningún establecimiento era porque mi currículum estaba casi vacío. No había trab

