«¡Mi hermana está embarazada…!» «¡Y su embarazo es de alto riesgo!» «Embarazada…» «Alto Riesgo…» Piero en ese momento se siente como si todo fuera en cámara lenta, como si fuera un espectador y no pudiera ser partícipe de nada de lo que está viendo. Ve cómo Lara llora desconsolada porque no la dejan pasar y César se acerca ella, ve cómo se aferra a él tanto que su primo la toma entre sus brazos y se sienta con ella en una de las sillas, en su regazo. Se queda parado mirando la puerta por donde han metido a su mujer y el piso se le mueve, de pronto cae de rodillas, el peso del mundo se hace demasiado inmenso para soportarlo y sabe que no hay ni un pilar que sirva de soporte en ese momento como para que no lo aplaste irremediablemente. —¡…ero! ¡Piero! —su mirada busca aquella fuente d

