narrador desconocido...
Nos encaminamos hacia la habitación. me quedo en el pasillo mientras ella se arregla el maquillaje. recibo una llamada.
—Hola- es mi madre.
—¿Que pasa?- contesto serio.
—Hijo, tu padre me pidió que te dijera que mañana tienes que presentarte en la casa- ruedo los ojos— quiere discutir unos asuntos contigo.
—Bien. mañana hablamos estoy cansado así que no me molesten.
Cuelgo sin más, miro hacia la habitación de la mujer que hasta ahora cuyo nombre desconozco, siento que la he visto antes...
«quien paga 500 dolares en un crucero» «Yo tengo muchos de esos en mi cartera y puedo darte los todos si quiero»
La chica que estaba discutiendo con el hombre, mis labios se curvan en una sonrisa, despertando mi interés, pero su actitud tan altiva de esta mañana es tan diferente ahora en la noche, es como si fuera una chica fragil, una mujer tan hermosa y esbelta sola. tiene que ser una broma si estuviera conmigo ya me estaría perdiendo en ella.
La mujer sale de la habitación, sus ojos marrones se encuentran con los míos, camina tímida bajando su vestido, apartó la mirada para que no se sienta incomoda, pero ¡Dios! ¿Quién no estaría encantado con esta mujer?
—Lo siento por hacerte esperar.
Miro sus labios rojos con impulsos de prender me de ellos.
—no se preocupe estaba atendiendo una llamada.
Nos dirigimos hacia el vestíbulo
—por cierto, no nos hemos presentado me llamo Natalia.
—Daylon-asiente— ¿Por que necesitas que actúe como tu novio?- se detiene ya llegando
—Bueno, mi ex está allí con su novia. No quería que me humillara y pisoteara mi orgullo, así que dije que había venido con alguien, por eso le suplique que me ayudara.
—bueno, en ese caso quiero que actúe como la mujer más altiva y arrogante. una diosa empoderada, tal como la vi está mañana y me miro mal, asi tienes que actuar.
Ella me mira incredula, al parecer no se esperaba eso, la sujeto de la mano guiándonos hacia la mesa donde se encuentra su ex.
—buenas noches.
Hablo serio, llamando la atención de la mujer. Ella me mira atónita. el hombre se levanta de la mesa.
—Natalia, pensé que no ibas a volver, creíamos que te habías olvidado por completo de nosotros. estábamos a punto de cenar solos- dice la mujer
—yo...-sujeto a Natalia de la cintura voltea a verme—tuvimos un inconveniente, por eso nos retrasamos. Anthony, te presento a Daylon, mi novio.
El hombre me extiende la mano,
Le devuelvo el saludo con la misma fuerza ejercida.
—Anthony, y ella es mi novia.
—Olivia es un placer.
Me extiende la mano, la tomo, la chica baja la mirada sonrojada.
Tomamos asiento. el camarero llega con una botella de vino. Nos entrega la carta para ordenar, pedimos lo que vamos a comer. me mantengo erguido.
—Natalia cuéntanos ¿Cuanto tiempo llevan juntos? ¿Tienen planes de casarse?
_¿no es precipitado preguntar eso cariño? — le dice Antoni a su novia, volteo a mirar a Natalia.
—Nos conocimos en unas vacaciones, desde ahí surgió todo no quiero apresurarla, pero que hombre no daría por casarse con semejante mujer. para ser sincero, soy muy afortunado
Deposito un beso en el dorso de su mano. me mira sorprendida, asienten sin decir nada más. la cena transcurre con preguntas un poco pasada de tono, nos vamos a divertirnos en el casino. Natalia no pasa desapercibida con ese vestido rojo tan ceñido al cuerpo además de beber mucho. la sujeto de la cintura para que tome asiento, me quito la chaqueta colocándose lo en los hombros, sigue bebiendo.
—¿debes de cuidarla mucho?
Me dice Anthony insertando una bola, estamos jugando billar, miro a la mujer que sonrie dándole un sorbo a su bebida.
—¿Quién no lo haría? No sería capaz de soltarla si quisiera, al contrario deberias de ponerle un babero a tu novia.
Este voltea la chica no me quita la mirada niega con la cabeza.
Nos encontramos en el pasillo la mujer está colgada del brazo de su novio ya que esta ebria.
—espero que nos volvemos a ver de nuevo, para repetirlo.
comenta la chica, Anthony observa a Natalia deposita la mirada en mi. Solo le hago un gesto con la cabeza que el responde de la misma manera.
Acompaño a Natalia a su habitación, pero una silueta al final del pasillo llama mi atención. sujeto a Natalia de la cintura para que pueda sostenerse, sus labios son una tentación para mí.
—Gracias, por ayudarme esta noche, no sabes cuánto te lo agradezco mucho— dice Natalia a punto de entrar a la habitación.
La silueta aún sigue allí. la aprisionó contra la pared besándola sin previo aviso. Natalia pone su mano en mi pecho para apartarme, pero me prendo más de sus labios. Me aparto un poco para tomar aire.
—¿Por que me beso?-dice agitada revolviendo su cabello.
—Bueno, ese hombre está espiando nos al final del pasillo solo fue un impulso.
—pero tiene que decirme.
Me acerco a su oído susurrándole
—a personas como esas tienes que enseñarle cómo se debe jugar, ahora si quieres que te crean este teatrico tienes que seguir y actuar como si en verdad fuera tu maldito novio.
La sujeto de la cintura ella asiente envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello, la beso despacio poco a poco los besos se hacen más largos e intensos.
—¿Ya se fue?
Miro de reojo ya no hay nadie, pero no estoy dispuesto a parar le digo que no. se prende de mis labios con vehemencia abre la puerta entrando en el interior en medio de besos la tengo contra la pared nos separamos para recuperar el aliento. Natalia está agitada, su pecho sube y baja con rapidez sus labios están hinchados, me desabrochó los gemelos, tengo calor.
—creo que no nos pudimos controlar- me reincorporo—lo siento me tengo que ir.
Abro la puerta para irme, pero Natalia me sujeta del brazo.
—por favor, no se vaya.
Mis ojos se conectan con los de ella. sus labios se entre abren, da un paso hacia delante cerrando la puerta. se prende de mis labios mi erección se hace notar, la pegó a mi un jadeo sale de sus labios, estoy dispuesto a perderme en esta mujer tan indescriptible.
Me abalanzo sobre ella sujetandola del cuello mientras meto la mano bajo su vestido. nuestras lenguas se tocan bajo su mano para que sienta lo duro que estoy, y eso no hace mas que encender las ganas. La alzó envolviendo sus piernas alrededor de mi torso, camino con ella dejándonos caer en la cama, agarro su cabello en un puñado dejando me total acceso a su cuello. paseo la nariz por este sintiendo una dulce fragancia entrar por mis fosas nasales.
Desesperada desabrocha los botones de mi camisa quitándome la, ahora ella es la que está sobre mi, le aprieto los gluteos remarcando la ereccion mientras reparte besos en mi cuello. la ayudo a quitarse el vestido dejando me una perfecta vista de sus pechos,sus pezones rosados están erectos y se me hace agua la boca con la imagen.
Giro nuestros cuerpos prendiendo me de su labios. con mis manos deslizó sus bragas adentrando mi mano estimulando su c******s, con movimientos circulares sintiendo su humedad, un gemido sale de su boca, haré que vea el paraíso para que jamás se olviden de mi.
—natalia-gruño— ¿lo disfrutas?
Aceleró los movimientos de mis dedos entrando y saliendo.
—¡Si!
Dice con un hilo de voz. atrapó sus muñecas contra la sábanas, me tomo el tiempo en recorrerla besándola toda, en tanto mi mano entra y sale. muerdo sus labios, tomo sus piernas enganchando la en mi cintura. ubico mi m*****o en su entrada, de una sola embestida entra. siento que sus músculos se expanden dandome la bienvenida, sus ojos se oscurecen cargados de morbo.
Logra darnos la vuelta quedando debajo de ella. comienza a cabalgar me, va incrementando los movimientos de arriba a abajo duro y rápido. Me cabalga como una diosa, las palabras sobran en la habitación. recorro su abdomen despacio hasta llegar a sus gloriosos pechos, los aprieto, sus gemidos son música para mis oídos. sigue cabalgando me cuando sus paredes se aprietan alrededor de mi m*****o se detiene por unos segundos tratando de recuperar el aliento. La atraigo más hacia mi dándonos la vuelta.
Me subo arriba de ella abriéndole las piernas para colocarme en medio. su pecho sube y baja rápido, su mirada no muestra otra cosa que no sea deseo, pasión, vuelvo a introducir me en ella. empiezo a embestir la duro, fuerte y rápido. me acerco a su boca, besos desenfrenados, embestidas rudas.
—Joder, que rico- exclama extasiada y me prende.
Arrebato sin piedad. llevo a mi boca uno de sus pechos para lamer, sigo embistiendo la con sutileza. paso mi lengua y succiono su piel dejando marcas. siento el orgasmo cerca, aceleró los movimientos soltando jadeos y ella gemidos, haré que recuerde la mejor follada de su vida.
Me dejó caer a su lado, nuestras respiraciones son agitadas, la habitación huele a sexo, nuestros cuerpos están cubiertos de sudor, Su cabeza reposa en mi pecho, posó mi mano en su cintura dando leves caricias quedando se dormida.
desearía volver a verte y que se volviera a repetir lo mismo, pero te aseguraría que será mucho mejor, tendrías el placer que te mereces y volvería admirarte como la diosa que eres....