Capítulo 91. Cualquier lugar del mundo sería un paraíso contigo. El dueño del hotel, un hombre mayor y amable, los recibió con una cálida bienvenida. Los guio a su suite, que tenía un balcón privado con una vista espectacular de la costa, desde el balcón de su habitación, se podía ver los pequeños barcos de pesca moviéndose suavemente sobre el agua, mientras las olas se estrellaban contra las rocas, creando una sinfonía natural que hacía que todo pareciera como sacado de un sueño. El sonido de las olas rompiendo suavemente contra las rocas los envolvía mientras se instalaban. -- ¿Te gusta mi amor? – -- Me encanta, no esperaba esta sorpresa cariño. Es… es como si estuvieras en mi mente – le dice Daniela a su esposo, luego niega y sonríe, sin poder creer lo que por un momento se cruza po

