— ¿He escuchado bien? — canturreó la aquella mujer mayor sin llegar a borrar su sonrisa. Más sin embargo, un gran silencio de su parte fue lo que hubo, suplantado por las voces de todos. — ¿Quedarse? — se atrevió a preguntar confundida una chica casi igual de delgada que yo, con el cabello castaño hasta los hombros. Pero en el momento en que ésta tuvo la atención dando un paso al frente, fue que noté que su confusión venía disfrazando su molestia y desespero. — ¿Va a quedarse?, ni siquiera se sabe exactamente si lo que ella es, es posible. No podemos arriesgarnos a tener a una chica como ella en el grupo, todos querrán tenerle... — Me temo que tendrán que controlarse — detuvo con brusquedad a sus palabras Rayl, logrando que ésta lo mirase incrédula y mucho más enfadada de lo que esta

