Katherine. Cuando conocí a Vlad, era solo un niño alegre que anhelaba tener una madre. Confieso que me incomodaba su insistencia, pese a ello, lo recibí con los brazos abiertos a pesar de ser hijo de Ethan. En ese tiempo su padre estaba loco por mí y que su hijo también quisiera unirnos lo enorgullecía aún más. A pesar de alejarme y pasar años sin ver a Vlad, su amor de hijo no se desvaneció, hasta creo que fue incrementando. Fui mala, lo ignoré, ni siquiera pensaba en él hasta que volvimos a reencontrarnos. Sin duda el amor que le tengo es de una madre. Cruzada de piernas me pongo a pensar en los pocos momentos que tuvimos juntos. Siempre me consolaba, velaba por mi bienestar y ni siquiera pude darle un recuerdo bonito entre ambos. —Kat, entiendo tu dolor— me dice Ez, acaricia mi

