Melisa Williams.
El sonido de su respiración agitada se mezcla con la mía y aunque la música afuera se escucha poco me importa en estos momentos cuando estuvo a punto de correrme, me muevo encima y acelero mis movimiento cuando siento que todo mi cuerpo empieza a tensarse. Siento como el chico se aferra a mis caderas y sin poder evitarlo un orgasmo inunda todo mi cuerpo y segundos después el chico desnudo debajo de mi suelta un gruñido. Abro mis ojos y noto que el chico está sudado con la respiración agitada. Su piel brilla con los poco rayos de sol que atraviesan los vidrios de la ventana, me sonríe muy coqueto aunque tan solo esa cara de niño bonito provoca borrarla con un golpe en la nariz, aunque el sexo es excelente su comportamiento de niño ricachón no lo soporto.
- eso fue increíble - dice cuando me retiro encima de él
- lo fue - respondo retirándome encima de el, empiezo a tomar mi ropa y a vestirme.
A decir verdad cuando decidí acostarme con Derek fue para sacarme de encima su constante acoso, al principio pensé que solo era capricho pero luego me enteré que había hecho unas apuesta con sus amigo quien era el primero que se acostaba con la chica rara de la universidad, le reste importancia pero luego el constante acoso de él y sus amigos ya estaba fastidiandome. Así que le dije a Dereck que ya sabía de su apuesta y si me dejaba tranquila me acostaría con el una par de veces y quedaría como un rey frente a sus amigos; al principio se sorprendió que yo supiera sobre su plan pero como era de esperarse acepto quedando frente a sus amigos como todo un hombre. Lo que no sabía es que este chico era excelente en la cama e incluso me molesta un poco disfrutarlo.
- ¿porque no te quedas un rato más? pregunta el chico mientras palmeaba la cama, de reojo veo el preservativo usado en la papelera.
- no es mi estilo quedarme a dormir
Pasaron unos segundos de silencio, segundo que aproveché para terminar de vestirme y colocar mis zapatos.
- Bueno, quizás te guste - escucho decir mientras yo le doy la espalda mientras termino de abotonar mi blusa - escucha, se que te da miedo sentir algo por alguien pero no tiene porqué ser tan malo.
Esto era lo que evitaba desde el primer momento y quizás es mi culpa dado a qué yo fui quien lo busco las últimas tres ocasiones para tener sexo, quizás el método que Allen hubiera evitado este desastres. No respondo tan solo termino de colocarme la bota izquierda y arreglo un poco mi cabello, me doy la vuelta a enfrentar lo que quizás ocasione. No estaba del todo equivocado, si siento miedo pero no de sentir algo sino que por mi culpa termine en una situación difícil e incluso muerto.
- No sé en qué momento te hice pensar que me gustas de una manera diferente al sexo - respondo aunque en mi mente eso se escuchaba menos cruel- tu y yo tenemos un trato, dejas de acosarme y yo finjo caer rendida a tus pies, por supuesto si omitir la mejor parte; me das la mitad de lo que tus amigos te pagan. creo que es un trato justo.
- ¿por qué es tan malo querer ser tu novio?
- ya tienes una novia y no necesito que me estés fastidiando mi vida.
Aunque intentaba parecer prepotente Y altanero pero su mirada suplica que le diga que si, empieza a vestirse y a explicar lo beneficioso que sería tener como novio al chico más guapo de la universidad pero todos sus beneficios yo los veo como posibles problemas en un futuro aunque él no puede saber a qué me refiero. Sin embargo, Dereck tan solo está cursando el primer año en la universidad en la carrera de informática y no es el mejor de su clase pero tenerlo cerca de mi implicaría un gran problema.
- creo haberte dicho que no me interesa tener novio - respondo sonando ya cansada del tema - creo que ya es hora de terminar el trato
- ¿que? - pregunta sorprendido tomando mi brazo justo cuando intento irme.
- dile a tus amigos que me rompiste el corazón y que estoy destrozada. De igual manera tu novia se encargará de correr la voz.
- espera..
- Dereck ya me aburrí, el trato se acabó - interrumpí
Está serio y enojado aunque su mirada lo único que veo es dolor y tristeza, ahora entiendo a lo que se refiere Allan cuando dice que no es bueno repetir, intenta decirme algo pero el sonido de mi teléfono lo interrumpe. Saco de el celular de mi bolsillo y es un mensaje
" hoy a las 8 "
- ¿quien es? - pregunta Dereck
- mi abuela, tengo que irme a mi próxima clase.
- espera - lo oigo decir justo cuando mi mano se encuentra en la Manilla de la puerta - me pregunto si no tienes más de magia blanca.
No me giro a mirarlo aunque por su voz puedo creer que se siente avergonzado aunque a decir verdad nunca estuvo en mis planes darle de probar, lo hice por cuestión de supervivencia.
- Dereck encontrar magia blanca no es tan fácil - miento - veré si te puedo dar más pero no prometo nada.
Dicho esto giro la Manilla y salgo de la Habitación, el pasillo de los chicos está vacío lo cual es excelente noticia para mí. No me interesa lo que hablen de mi pero tampoco me gusta las mirada curiosas de los de primer año. Sigo caminando hasta salir del edificio de los dormitorios de los chicos.
- por tu cara - escucho hablar detrás de mí aunque no me sorprende que Allan estuviera cerca - puedo adivinar que no te fue bien.
- ya lo superará
- Aún no entiendo porque aceptaste ayudarlo - dice caminando a mi lado con su morral colgado en un hombro - ¿necesitas dinero?
Su tono burlón me hace querer golpearlo pero tan solo giro y lo miro con cara de poco amigos, no dice nada quizás esperando mi respuesta.
- Dereck me siguió hace unas semanas atrás, estaba muy insistente en salir conmigo hasta que empezó hacer preguntas y a meter sus narices donde nadie lo llamó
Allan detiene el paso y por inercia lo imito quedando un metro de distancia, mira a todos lados disimuladamente y luego me pasa un brazo por encima de mis hombros obligandome a seguir el paso y acercar más su rostro al mio
- ¿descubrió algo? - susurro muy cerca de mí
- por suerte no, lo descubrí antes de llegar al galpón pero tuve que decirle que fui a comprar drogas para una fiesta. quiso probarlas y ahora creo que tendrá un pequeño vicio.
- ¿lo sabe alguien de la organización? - susurro cerca de mi rostro
- ya estaría muerto - respondo soltando su agarre - sabes que nunca dejan cabos sueltos. Pero si no lo ayudaba con esa ridícula apuesta seguiría metiendo sus narices
Chasquea la lengua pero no dice nada y lo conozco suficiente para saber que algo le preocupa y no es exactamente Dereck, aun así seguimos caminando hasta llegar a la universidad donde una multitud de estudiantes están en la entrada y otros entrando en el gran edificio.
Allan y yo nos conocemos desde que éramos unos niños, somos unos sobreviviente de la calle y aunque yo soy huérfana y el tiene a su madre la realidad es que tanto el cómo yo hemos tenido que pasar por muchas cosas para no terminar muertos o en la cárcel. Nuestra historia en la organización es otra cosa, aunque nuestra doble vida es bastante peligrosa y poco ética la verdad es que si no lo hacemos terminaremos muertos. Nos cuidamos las espalda y cuidamos que nada salga mal.
- hay un nuevo profesor de álgebra - dice Allan
- Que bien, mi clase favorita - respondo con sarcasmo mientras acomodo mi mochila
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El salón se escuchaban las voces de los alumnos quienes esperan al profesor, puedo escuchar a los chicos de al frente hablando de carros, las chica en mi lado izquierdo hablan sobre su fin de semana y aunque no presto atención a ninguno no puedo evitar escucharlo, el salón parece ser un escenario y el escritorio del profesor está en el centro junto a la pizarra. En eso estará la secretaria de la universidad la señora Betty quien sigue trabajando en la universidad después de tanto años.
- Chicos, necesito su atención - se escucha decir la mujer de baja estatura y cabello canoso. A pesar de su edad aún mantiene sus cuerdas vocales muy jóvenes - quiero presentarles a su nuevo profesor el señor Freddy wetter.
Los murmullos en el salón no se hacen esperar, lo primero que notan todos es su impresionante físico y su complexión tan ancha. Su espalda es bastante ancha al igual que sus brazos perfectamente tonificados, su cabello n***o hace contraste con su tes blanca, su nariz es pequeña pero un poco ancha y sus labios son rosados y carnosos. Este hombre no parece un profesor de álgebra, este hombre parece un modelo. Cómo era de esperarse los comentarios lacivos de las chicas en el salón no se hacen esperar; se escuchan cosas como "querido profesor" o "necesitaré unas clases privada" pero a diferencia de todas estas femeninas hormonales este hombre por alguna razón me da mala espina, no puedo explicar el motivo ya que es la primera vez pero no parece un profesor. Por el rabillo del ojo puedo ver a Allan que por su mirada estoy segura que piensa igual que yo
Luego que terminan las presentaciones el supuesto profesor da una instrucción sobre la materia, mientras explica la clase sus ojos viajan a mi dirección y se queda mirando un buen rato sin dejar de explicar sobre el tema; si antes me causaba desconfianza ahora estoy segura que este cabron no es alguien de fiar. Las chicas a mi lado mientras se lo devoran con la mirada hacen comentarios lacivos lo cual no me dejan pensar.
No puedo negar lo guapo que es pero tengo una Intuición que no me deja de alertar cada vez que el par de ojos grises se encuentran con los míos, aún así espero a que termine la clase no sin tomar apuntes, no me concentro por el hecho de la llegada de este hombre. Mientras continúa explicando puedo notar la manera que su cuerpo se mueve, tan relajado y seguro de si mismo; la clase no le parece aburrida ya que da unos ejemplos los mezcla con un poco de humor. Soy buena con todo lo que tiene que ver con número lo que me confirma que sabe bastante sobre el tema. La clase concluye con normalidad y mientras salen los alumnos puedo sentir de vez en cuando su mirada.
- vámonos, muero de hambre
- si tienen alguna duda pueden acercarse a preguntarme
Es lo último que escucho antes de tomar mi morral y girar a mirarlo una última vez pensando si quizás este hombre es quien dice ser y si me causará algún problema. No sé porque cada célula se mi cuerpo me advierten sobre este hombre, no sé porque cada vez que lo veo siento que me tengo que cuidar las espalda de el y no sé porque siento la sensación que tiene algo que ver conmigo. Sin darle vueltas al asunto camino hasta la salida caminos la cafetería.
En mi cabeza ronda una pregunta pero si le digo esto a Allan de seguro estará desconfiado de todo el mundo, cada vez que algo se complica alguien muere y para ser sincera ya estoy cansada de esto. Está mierda me hace sentir presa e incluso puedo decir que la cárcel no sería mala idea.