capitulo 2 - Todo aquí es muy extraño

1604 Palabras
Alex Collins Jamás imaginé que mi mayor problema sería las mujeres y cuando hablo de mujeres lo digo en general, puedo decir que supe que las alumnas serían muy atrevidas pero me sorprende la profesora de psicología que luego de culminar su clase me busca con alguna excusa. Por otro lado en la primera clase con la chica quien es mi objetivo fue bastante interesante, pude notar que no tomó ningún apunte y la desconfianza en sus ojos era muy notorio; pero ya no parece la chica que me mostraron en las fotos. Está es una mujer, una mujer muy hermosa pero al parecer también bastante interesante; cuando me dieron el caso no me dieron muchos detalles tan solo que era la chica rara según sus compañeros y que solo se junta con otro estudiante aunque en la mayor de las ocasiones está sola y bastante aislada. Según soy el profesor de matemáticas Freddy Wetter, tengo 35 años y estudie en la universidad de Harvard y trabaje en las empresas de Enterprise Inc. como jefe de finanzas y es mi primera vez ejerciendo como profesor, sin hijos y sin esposa. Si cualquier persona intenta averiguar sobre mi encontrará que al parecer es cierta, ahora vivo en un apartamento a unas cuadra de aquí ya que nadie sabe dónde vive esa mujer, los federales intentaron ir a la casa donde están los registros escolares pero nunca ha vivido una Melissa ahí lo cual me confirma mis sospechas. Si cuida tanto su privacidad entonces deber ser alguien importante para quien trabaja. Los sonidos de la puerta me hace volver a la realidad, girando el rostro hacia la entrada me encuentro con la profesora que insiste en acosarme; su escote está más abierto a como estaba está mañana así que no vino por cortesía. - ¿interrumpo? - pregunta con un toque casual aunque para nada tímido - no, solo preparo todo para mí última clase - entiendo - dice mientras entra contorneado sus cadera no tan anchas. - pasaba por aquí para saber si necesita algo, sé lo difícil que es ser nuevo en algún lugar. Su risita me da cierta gracias pero cuando estoy a punto de despacharla una idea llega a mi cabeza, si algo sé en todos mis años como agente es que la mejor información la debe tener una mujer y más aún cuando es psicológica con conceptos de madre protectora que aunque no me ha dicho cada parte de sus células grita que ella tiene la información que necesito. Rodeo mi escritorio y me acerco a ella quien está un poco lejos, al acercarme sus mejillas se ponen rojas y no es tan difícil saber que es lo que pasa por su cabeza. - en realidad si - respondo mientras recuestro una pierna encima del escritorio y cruzo mis brazos - cómo dices tú soy nuevo aquí y quisiera saber más de los estudiantes. - oh claro si - sonríe abiertamente y se acerca un poco más - dime ¿que quieres saber? Debo ser cuidadoso con mis palabras, cualquiera puede ser parte de la red de tráfico. - Bueno, lo que sea es decir, es la primera vez que soy profesor. - bueno no te preocupes, la mayoría de los chicos son buenos. - ¿la mayoría? ¿porque no todos? - pregunto - Bueno ser buena persona no te hace buen estudiante - dice muy alegre y saca una risita - está Dereck, su padre es dueño de la empresa de ciberseguridad más reconocida en casi todo el país; su padre obliga al chico a estudiar ingeniería en sistemas; luego está Anna es una chica muy dulce y le gusta sentarse en la primera fila a igual que Nancy quien por nada del mundo debe estar sin maquillarse, luego está Allan yo siempre digo que es un chico tímido aunque todos los profesores dicen que es un grosero y egocéntrico quizás esa fama es lo que hace que las mujeres lo persigan. - ¿Allan? es el novio de la chica de pelo n***o ¿cierto?. Su buen humor se esfuma cuando me refiero a la chica y por alguna razón quiero saver sobre ella, tal parece que tan solo nombrarla es como si una nubes gris apareciera, intenta evitar la mirada y se revuelve su cabello castaño en señal de nervios aunque intenta disimular su buen humor lo cierto es que veo que tiene cierta preocupación. - son demasiados alumnos - responde nerviosa - ¿quien te dijo eso? - unas alumnas en el pasillos hablaban indignadas sobre eso - respondo aunque no es del todo mentira - escuché decir que tenía cabello n***o y la llaman chica rara. - Melissa - responde ahora con cierta tristeza - Melissa Williams se llama y te quiero dar un consejo, lo mejor será que no hables de ella. -¿porque? dices que son buenos chicos - pero no dije que todos lo fueran - réplica rápidamente consternada. De inmediato con un suspiro baja la cabeza antes de volver a mirarme - Melisa es la excepción y no quiero hablar más de eso. Si antes tenía ganas de saber con esa mujer ahora todos mis sentidos me gritan que investigue más y no solo por el misterio que es esa mujer y todo lo que la rodea también porque algo ferro de mi dice que hay algo más, algo más oscuro o peligroso. Para que la profesora frente a mi tenga miedo de tan solo mencionar su nombre es claro signo que voy por buen Camino. - está bien - respondo dándole la espalda haciendo que ordenó las hojas encima del escritorio - no preguntaré más, si no te molesta tengo cinco minutos antes que la clase empiece. espero esto de resultado... - Melissa Williams es diferente - responde casi en susurro y tengo que hacer todo mi esfuerzo para no girar casi al instante - no se sabe nada de ella, solo que estudió en Kennedy y vive por la carretera 8 al norte . Aunque debería aplaudirme no tengo tiempo de hacerlo, el efecto rebote dió resultado y aunque en la dirección que habla ella se confirmó que nunca vivió ninguna Melisa me da mucha curiosidad que nadie le ha interesado saber más de esta mujer, es decir es una estudiante y ni siquiera saben si ese es su verdadero nombre. Ni siquiera el periódico de la universidad se han cuestionado quien es ella. - Y ¿vive con alguien? - pregunto girandome y quedar frente a ella - no lo se, se dicen muchas cosas de ella pero tan solo son rumores. En la secundaria tuvo una pelea con un chico, termino en el hospital luego de que lo atropellaran con un auto. - ¿eso es cierto? - pregunto ya sabiendo la respuesta. El chico se llamaba Thomas Morello, su caso a pesar de llegar a los medios no se dió a conocer y no se saben cuáles son los motivos, el chico vive pero salió de la ciudad después de escribir una declaración donde lo único que decía fue que fue un intento de homicidio; no dió nombre y tampoco dirección. Aunque luego de eso la policía escucho sobre el insistente de Thomas y una chicas de cabello n***o, de descartó cualquier conexión entre el hecho y el accidente de auto. Aunque si me preguntan en lo personal tiene mucho sentido y la otra pregunta sería ¿que tanto sabe el chico que tuvo que irse del país? o sabe más de lo que dice o Melisa Williams es bastante peligrosa como para que un chico de preparatoria termine huyendo del país, en cualquier caso quizás empezar una investigación sobre el suceso nos dará alguna pista importante. Lo que me sorprende un poco es saber que aquella chica era la misma mujer que ahora tengo que investigar. - Cuando se trata de Melissa nunca se sabe que es cierto y que es rumor. Pero lo que si es cierto es que mientras más alejado te encuentres de ella mejor. Sus ojos son de preocupación y miedo pero no dice más del tema me trata de animar de nuevo hablándome de los profesores como el de derecho que tiene un tic nervioso cada vez que se enoja o el entrenador de fútbol quien se saca los mocos cuando cree estar solo y nadie lo ve, a decir verdad hablar con la profesora de psicología me sonreír un poco. Quizás sus intenciones conmigo no serán correspondida pero en definitiva será una buena amiga y quizás la única que me puede dar información. Me di cuenta de la hora cuando los primeros alumnos empezaron a entrar al salón y así como vino la profesora se fue con una sonrisa radiante y con la promesa de salir algún día; no tuve elección ya que no quería que los tres alumnos que llegaron escuchará cómo rechazo a una mujer no soy esa clase de hombre aunque si lo vemos de otro modo sería una buena forma de acercarme más a Melissa, la profesora para estar tan asustada debe saber algo. Ella es la profesora que ama a los alumnos como sus hijos y no creo que por los rumores sea esa la razón de su miedo; en cualquiera de los casos necesito saber más y es la única persona que se ha acercado a mi aunque por otras razones. Los minutos pasan y los alumnos van entrando hasta que el salón está lleno, otra vez volver a entrar en el personaje del profesor, solo espero no equivocarme está vez
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