Al día siguiente, Ivana se despierta junto a Ángel, quien la estaba contemplando, totalmente enamorado de ella. Él le dice…
- Buenos días, mi bella durmiente, no me he podido levantar desde hace como una hora para no despertarte, estabas profundamente dormida, relajada y juraría que feliz.
- Ella… eso lo puedes afirmar… estoy y soy feliz, gracias obviamente a Dios en primer lugar que te puso en mi camino y a ti, en segundo lugar, que eres quien me proporciona esta inmensa felicidad, que me da hasta miedo pronunciarlo. Porque soy feliz… te amo y buenos días, mi vida…
- El… buenos días mi amor, vamos a ducharnos para salir temprano, recuerda que hoy a las diez debemos buscar todo.
- Ella sí, vamos a la ducha… porque me imagino que te bañaras conmigo, aunque no podamos hacer nada, porque estoy satisfecha, feliz, pero me gusta bañarme contigo.
- Él… como tú digas… definitivamente me encanta ser tu esclavo, aunque contigo me siento en las dos caras de la moneda: amo y esclavo. Al igual que tú, me siento pleno, satisfecho, en gozo, feliz, dichoso… eres mucho más de lo que podía imaginar…
- Ella, mordiéndose los labios y con una cara extremadamente angelical, le dijo, espero no defraudarte nunca.
- El… en todo nos llevamos bien, fíjate cómo nos acoplamos en todo hasta para dormir.
- Ella… sí, como si hubiésemos salido el uno del otro.
- El… es que somos almas gemelas
- Ella… yo pienso que sí. Anda vamos a ducharnos ya, porque son las siete y treinta y debo ir primero a la casa a cambiarme.
- El… eso no sería necesario si traes parte de tu ropa para acá. Deberíamos decirle a Mirtha que ponga a una de las muchachas que tiene para la limpieza que arreglen el closet para sacar parte de mi ropa, la que ya no uso y hacer todo el espacio para la tuya. Así podemos ir trayendo a esta tu casa lo que deseas tener aquí.
- Ella… ok, déjame por favor que termine con lo de hoy y te prometo que después comienzo a traer poco a poco mi ropa, y mis cosas personales. Sobre todo mi ropa para dormir…
- El… sobre todo esa, me encantaría conocerla toda y ensayar quitándola (risas de los dos)
Se levantaron juntos, se metieron al baño, con el mismo cepillo de él, ella se cepilló sus dientes. Entraron juntos a la ducha y aunque Ángel se encendió rápidamente, ella lo controlo porque de no, se iban a dar cuenta sus familiares que se había quedado en la casa de él. El entendiendo su situación se controló y simplemente le robo un beso para conformarse.
Siendo ya casi las ocho y treinta de la mañana, bajaron al comedor desayunaron y después salieron hacia la casa de Ivana. Siendo las nueve y treinta minutos de la mañana entran a la mansión y sorpresa para Ivana, cuando divisa en uno de los garajes el coche de Jean Carlos (padre) estacionado. El al ver el cambio en el rostro de ella, le pregunta…
- ¿Qué pasa mami?
- Ella… vuelve a estar aquí, ese es el vehículo del padre de mi hijo…
- El… ¿Por qué dejas que te afecte? Ignoralo mami… has como si no estuviera…
- Ella… si te soy sincera, si no viniera contigo, no me importara, pero es como una falta de respeto a ti. Ya él no tiene nada que buscar aquí, porque incluso su hijo no vive aquí.
- El… tú me darás mi lugar, al entrar…
- Ella… no te pondrás celoso, como la vez pasada…
- El… de repente si no hubiese compartido contigo todo esto que hemos vivido juntos, a lo mejor sentiría celos o dudas, pero hoy más que nunca estoy convencido lo que sientes por mí y me siento tranquilo y confiado, ella tomando su rostro entre sus manos lo besó y volvió a tener esa mirada radiante que traía cuando salieron de la casa.
- Ella… te amo, te deseo, me muero por ti, eso no lo dudes. Él sonrió. Bajo de la camioneta, la ayudó a bajar y camino de la mano con ella hasta la puerta principal, Ivana abrió y entraron los dos, de lo más normal, como no había nadie en la sala del recibidor principal, Ivana le pidió a Ángel que la acompañe a su habitación y los dos suben las escaleras tomados de las manos.
- El entra a su habitación, ella le pide que se ponga cómodo, mientras se viste. Entra a su vestier y él recorre la recamara. Luego, la sorprende al abrazarla por detrás y ella estaba en ropa interior, ella gira entre sus brazos lo besa y le dice… recuerda que si no nos apuramos se nos va a hacer tarde para todo lo demás.
- Él contemplando el vestier, le dice, mami creo que en poco tiempo debemos ampliar el nuestro. Porque aun cuando solo le metamos lo que usamos se requiere bastante espacio, creo que todos estos closets, son del mismo tamaño del mío. Menos mal que me dejaste entrar, para saber las proporciones que debo desocupar.
- En eso escuchan una voz… Magda pregunta ¿Ivana estás aquí?
- Ella… si aquí en mi vestier, pasa…
- Magda… no le dice que detrás de ella viene Jean Carlos, sino que le comenta… pensé que aún no habías llegado…
- Ivana… voy llegando y me estoy cambiando…
- Magda, te espero aquí…
- Ivana… Ok, ya salgo… Se vistió informal y combinada con Ángel. Ella caminó hasta su recamara y Ángel venía detrás... ¿Qué paso?
- En eso Ivana, mira a Jean Carlos, en su habitación y le pregunta ¿tú qué haces aquí, en mi habitación? Pero este solo estaba mirando a Ángel detrás de Ivana…
- Magda, se puso pálida y cambio de color, al comprender el error que cometió llevando a Jean Carlos a la habitación de Ivana para que comprobara que ella no estaba, por lo que les dijo… perdón hermana, perdón Ángel, la culpable soy yo, porque como él insistía en verla, le pedí subir para que comprobara que ella no estaba.
- Ángel… tranquila Magda, necesitaba entrar para ver las dimensiones del closet de Ivana, porque vamos a tener que ampliar el nuestro, en la casa, por lo que pude observar tiene las mismas dimensiones de este y nos va a hacer falta espacio para acomodar tanto las cosas de Ivana como las mías. Es más, estoy pidiéndole a ella, que nos llevemos, desde ya parte de su ropa para que las veces que se tenga que quedar en la casa, mientras nos casamos, no nos pase como hoy, que nos levantamos tarde y debemos estar a las diez en la Iglesia. Pero ella no podía ir con la misma ropa de ayer, así que debíamos pasar primero a buscar ropa para que se cambie y salir corriendo para allá…
- Ivana… si tranquila hermana, en todo caso, Jean Carlos, como puedes observar no tengo tiempo para atenderte, cualquier cosa habla con Magda o con tu hijo. Chao hermana, nos vemos en la noche o de repente venga más temprano para hacer lo que me sugiere Ángel. Ella mirando a Ángel, le dijo… vamos… ella tomo su bolso de la cama y él la tomó de la mano, bajando así las escaleras. Los dos salieron sonriendo, con la adrenalina a millón al ser sorprendidos en el vestier de ella.
- El… te amo, somos un buen equipo. Voy a tomar tu palabra y hoy venimos temprano a buscar parte de tu ropa para llevarla a la mía…
- Ella privada de la risa… mi vida es que volaste, respondiendo lo de la dimensión del closet. Te amo, te idolatro... y si claro nos llevaremos parte de mi ropa a la casa.
Ángel, en lo que se ha convertido su posición favorita en la camioneta, lleva a Ivana entre sus piernas, meciéndola entre sus brazos… y acariciando con sus manos los brazos de ella. Fueron primero a la Catedral, donde les entregaron las Actas de Confirmación. Luego salieron hacia la Parroquia donde habían bautizado a Ivana, ahí también fue rápido, retiraron la Fe de Bautismo y salieron a buscar la última que era la de él. En esta llegaron cuando estaban cerrando el Despacho, Ivana convence a la Secretaría para que por favor, le haga entrega del documento y así fue.
Una vez concluido esto, fueron primero a las oficinas de Ángel, las cuales no visitaba Ivana desde hacía mucho tiempo, de repente unos dos o tres años cuando fue con Janet y Magda a una fiesta de navidad y a la cual fueron invitadas las tres. Al bajarse de la camioneta Ángel la tomó de la cintura y la conducía abrazado a él, por toda la sede del Edificio. Ivana estaba asombrada de todo lo que había crecido, ahora era Distribuidora al mayor y detal, ella lo felicito por esto, pues realmente no tenía ni idea, todo lo que el negocio había crecido.
Ivana pudo saludar aquí a los tres hijos de Ángel, quienes estaban encargados del negocio al detal. En el mayor compartían decisiones con su padre. Todos la recibieron muy cariñosamente, se veía que estaban contentos por la dicha de su padre. Ángel subió con ella a su oficina, la llevo a la sala de junta, donde estaban reunidos todos sus gerentes, ahí, al entrar el saludo a todos, igual hizo Ivana. Luego, la presentó como su futura esposa, todos lo felicitaron igual que a ella, en la cabecera de la mesa donde se sienta Ángel, en estas reuniones, hoy hay una silla adicional, del lado derecho de él. La reunión fue corta y muy puntual, Ángel les informaba sobre sus nuevas nupcias, la fecha del matrimonio para el cual todos los ahí presentes estaban invitados juntos con sus parejas.
Además les informo que se tomaría un mes para su viaje de luna de miel. Por lo que dejaba a su hijo mayor Ángel como encargado de todo, mientras él regresaba. Además de otros asuntos que fueron tratados muy puntualmente y a los cuales les dio respuesta y solución. Ivana se sentía muy orgullosa de él, porque ella lo conoció cuando el inicio en este mercado y le parecía una hazaña todo lo que hizo para llegar donde está hoy. Ella le paso un mensaje a su celular: Felicitaciones mi amor, por este éxito, logro y hazaña. Eres fenomenal. Te amo
El al recibir el mensaje, lo lee, la mira y se ríe, evidenciando ante los demás, la complicidad que guardan los dos. Él le toma la mano y así continúa la reunión. Al finalizar, la misma, se levanta con ella tomada de la mano, se despide y sale.
Posterior a esto, lleva a Ivana a su oficina para que la conozca, era muy preciosa y donde se percibía la personalidad de su dueño. Aquí él le ofreció algo para beber lo cual ella acepto, llamo a su secretaria Lilian y a sus dos asistentes, Paul y Vanessa, primero para presentarles a Ivana, segundo para invitarlos a su boda y tercero, para que le traigan a Ivana un jugo natural bien frío. Según él, era su personal de confianza y de verdad que a Ivana los tres le cayeron muy bien. Los tres se acercaron para felicitarla.
Una vez que le trajeron a Ivana el jugo, el preparo un trago de coñac para él, para su personal y propuso un brindis con ellos, por el matrimonio, por la felicidad de los dos, por el amor que sentía por ella y chocaron todos los vasos. Una vez que el finalizo y cuadro todo con ellos, salió con Ivana, ahora para las oficinas de ella.
Al llegar a la sede de la sucursal donde Ivana es gerente, encontraron en el estacionamiento a Jean Carlos que al parecer estaba esperándola.
- Ángel, la mira y le dice… mami, el anda buscando un escándalo o la excusa para separarnos, no permitas que te afecte, maneja todo como hiciste en tu habitación. Tratare dentro de lo cabe, mantenerme al margen. Pero si excede los límites de la tolerancia, no me tocare el corazón para que lo metan preso así sea el padre de tu hijo, a quien tanto quiero.
- Ella… has lo que creas conveniente, no me voy a meter en eso, porque ya le he dicho de varias formas, que no quiero nada con él, que no me interesa.
Al estacionar la camioneta en el puesto reservado para la Gerente General, Jean Carlos, camina en dirección a la puerta principal del negocio. Ángel se baja primero, luego su chofer y su custodio. El, ayuda a bajar a Ivana, la toma por la cintura y la acompaña hacia la puerta.
- Jean Carlos, mirándola, con rabia, le dice… necesito hablar contigo…
- Ivana… no tengo nada que hablar contigo, ya te lo he dicho varias veces, no sé, qué no entiendes, porque he sido clara contigo… ¿cómo quieres que te diga, que no me interesa nada de lo que me quieras decir?
- Jean Carlos… pero yo no he terminado contigo…
- Ivana… ¡perdón!... Tú te estás escuchando… tenemos años separado, desde que te fuiste con tu última conquista… no sé… cinco o seis años…
- El… con eso estas corroborando, que estás haciendo esto por despecho…
- Ivana, soltó una carcajada, me vas a disculpar la risa, pero es lo que me provoca, ¿crees de veras que estoy despechada por ti? Definitivamente estás loco, ya no sabes ni donde pisas, por favor retírate, tú sabes que no tienes permiso para estar ni siquiera aquí en el estacionamiento del local.
- El… tú sabes que siempre ha sido así, yo me voy pero siempre vuelvo a ti. Me imagino que ya le dijiste al señor aquí presente que he sido el amor de tu vida durante los últimos treinta años…
- Ivana… él sabe de mi todo, sinceramente, te escucho y me pregunto ¿Cómo alguna vez pude sentir algo por ti? ¡¡¡Dios!!! Me das pena ajena y en cuanto a los años que dices, creo que los números no te dan, porque hace muchos años, que saliste de mi vida… En todo caso, te voy a agradecer que nos dejes en paz, olvídate de que existo, no me interesas ni como hombre, ni como amigo, ni como padre de mi hijo, por favor déjame en paz, si no quieres que te obligue a hacerlo utilizando los canales regulares y judiciales del país.
- El… me estas amenazando…
- Ángel, ya tolerando demasiado, le dijo… realmente no sé qué haces aquí, te hemos aguantado mucho y ha sido única y exclusivamente porque eres el padre de una persona a quien quiero mucho, como a mi hijo, pues sé que él a mí me quiere como un padre. Te voy a agradecer que no te acerques más a Ivana, ya tuviste tu oportunidad y la tiraste por la borda, tu bien sabes la extraordinaria mujer que es y ella merece rehacer su vida con alguien que realmente la ame y valore. Y con la misma, llamo a su chofer y guardaespaldas quienes eran funcionarios policiales activos.
Ellos se acercaron de inmediato y con mucho tacto y respeto, le solicitaron que se retirara de ahí, porque él tenía prohibido la entrada a ese negocio. Jean Carlos, buscando armar el escándalo y no dándose por vencido, le gritó a Ivana, olvídate que te vas a deshacer de mí, porque cuando hagas el amor con este te acordaras de mí. Soy el único que te ha hecho vibrar en mis brazos… Ángel no pudiéndose controlar más, le lanzo un golpe por la cara para callarlo, con el cual cayó y rodó Jean Carlos al piso, una vez ahí, lo agarraron Raúl y Juan, chofer y escolta de Ángel, quienes llamaron a una patrulla para que se lo llevaran por perturbar el orden público y las buenas costumbres.
Ivana abrazada a Ángel, se sentía avergonzada del escándalo, gracias a Dios que no había en ese momento clientela en el local y solo estaban los dos vendedores atentos a lo que pasaba. Todo el personal sabía, que Ivana había prohibido la entrada de Jean Carlos al negocio y más a su oficina. Llegó la patrulla y se lo llevaron. Ángel, subió con Ivana a su oficina, quien lloraba de la vergüenza que sentía.
- Ángel, para calmarla, le dijo… mami tranquila que no pasará de aquí, veras que con ese solo golpe que le di, se alejara de ti y te dejara tranquila…
- Ivana… mi amor, me parece mentira que yo esté viviendo esta vergüenza y no me interesan los demás, solo me interesas tú, que hayas vivido este mal momento por el patán ese.
- El riéndose… tranquila mami, de repente tenía mucho tiempo con esa espinita dentro, que por fin me la desquite; tranquila mi reina, delante de mí, nadie habla de ti. Tú eres y has sido toda una dama, a quien nadie tiene que señalar. Eres mi orgullo, como el de tu hijo y de toda tu familia, tus amigos y conocidos, que nadie mami, te quite ese mérito. Anda rabioso y supuestamente celoso, porque ahora si está seguro que te perdió. Lo que acabamos de ver son patadas de ahogado. En todo caso, no puedes salir sin el guardaespaldas y sin chofer, mientras yo no te pueda llevar.
- Ella… redoblamos la vigilancia por estos días, papi, voy a ver si consigo que nuestra boda eclesiástica la celebremos en la casa y no en la iglesia ¿te parece?
- El… sí de acuerdo contigo mami. El acercándose a ella, le dijo al oído, no te quiero ver llorar por culpa del patán ese…
- Ella… es que no podía controlar la vergüenza que sentí cuando te grito eso…
- El, sonriendo… que no debes darle crédito a esas palabras porque los dos sabemos que es totalmente falso… tanto lo uno como lo otro. Si lo amaras no me habrías aceptado y en cuanto a lo otro ¿no vibras, tiemblas y te estremeces en mis brazos?...
- Ella… eso no tengo ni para que responder, tú incluso, lo sabes mejor que yo, porque tiendo a cerrar los ojos para concentrarme en lo que siento en ese momento, en cambio, tú tienes los ojos abierto, recreándote con tu obra, al ver cómo me das esa sacudida s****l.
- El… feliz de escuchar estas palabras, la abraza, la besa y le pide… mami, pasemos la página, esto pasó, solo serán tres días de chisme y después ya nadie se recordará.
- Ella… sí, tienes razón, por favor, bésame… él ni corto ni perezoso de inmediato, la beso, al separarse de ella, le dijo…
- Mi amor no hemos almorzado y son más de las dos de la tarde…
- Ella… tienes razón, y cargamos a Raúl y Juan muertos de hambre…
- El… sí, vamos a un restaurante por aquí cerca ¿te parece?
- Ella… si, por favor… déjame dar unas órdenes y nos vamos de una vez. Antes de salir de la oficina le preguntó… ¿Cómo me veo?
- El… cómo una mujer enamorada, bella, preciosa y segura de que está siendo amada…
- Ella… por fa… dime, no quiero delatarme más, parece que en mi frente hay un letrero que dice “ya se acostó con Ángel”
- El riéndose… te ves bien mi amor, siempre bella… y es más desde hace días tienes un brillo especial en los ojos, que te hace ver radiante.
- Ella… gracias y salió, dejando la puerta abierta. Mientras ella daba unas explicaciones a su secretaria y su asistente, el llamo a Jean Carlos (hijo) y le explico lo que acaba de suceder, que se habían llevado a su papá detenido. Además, ofreció darle el número de su guardaespaldas, quien es funcionario activo para que lo ayude. Asimismo, le pidió que hablara con él, para que dejara tranquila a Ivana, estos show en público no eran bueno para su carrera y la podían perjudicar y ella no se merecía esto.
- Jean… le dijo, déjame resolver esto a mí, ¿porque no me habías dicho lo que estaba pasando? Bueno y mami tampoco…
- El… porqué no pensamos que iba a llegar a tan lejos, creo que lo menospreciamos y bueno, ya no me pude controlar, empezó a decir cosas en contra de Ivana, le tire un solo golpe y rodo, mi chofer y mi guardaespaldas son funcionarios activos, ellos llamaron una patrulla y se lo llevaron. Me preocupa tu madre, pero ya se le paso, está tranquila, ahora está hablando con su equipo de trabajo, luego vamos a almorzar. Jean me voy a llevar a tu madre para mi casa, no quiero arriesgarme a que tu padre se le vuelva a acercar.
- Jean… tranquilo déjame esto a mí, voy a ver dónde lo tienen, más vale me extraña que no me haya llamado, porque cuando tiene problemas es que se recuerda que tiene hijo. Y en cuanto a llevarte a mami, por mí no hay problemas, así lo alejas definitivamente de ella y no la puede molestar más. Me parece bien. Dile a mami, que si ella considera que requiere mi autorización, la tiene totalmente, para mí, lo más importante es la felicidad de mi madre, y tú eres su felicidad.
- Ángel… gracias hijo, por toda tu comprensión, bueno te dejo porque ya viene para acá. Estoy en su oficina.
- Ivana… vámonos mi amor, ya todo está listo.
- Ángel… vámonos… y se despidió de todos
Al bajar, el busco la camioneta; tanto el guardaespaldas como el chofer estaban en la puerta principal esperándolos, a lo que ellos salieron estos caminaron uno delante y el otro detrás. El chofer abrió la camioneta, Ángel abrió la puerta a Ivana, la ayudó a montarse, subió y cerró la puerta. Al montarse el chofer él le dijo a Raúl, busca por favor un restaurante donde podamos comer todos, porque estamos súper pasados de la hora de almorzar.
Llegaron al restaurante más cercano, se bajaron los cuatro, Ángel pidió dos mesas, pero que estén en lugares discreto, donde nadie los moleste y puedan comer tranquilos. Aquí estuvieron hasta casi las cinco de la tarde, porque el más que comer buscaba relajarse. Se tomó unos tragos con Ivana, quien solo bebe cócteles con muy poco licor, pero el, degusto su bebida favorita, el coñac. De aquí, salieron para la casa de ella, a buscar su ropa. Él no le había dicho nada sobre la conversación con su hijo.
Al llegar a la mansión, preguntó a Rosy, si habían llegado sus hermanas y esta le respondió que no, pero de repente no tardan en regresar. Ella subió con Ángel, quien la ayudó a preparar sus maletas. Mientras, ella buscaba las maletas, él iba vaciando los cajones del closet donde estaba la ropa íntima, sus cosméticos, prendas, blusas, top, traje de baños, shorts, pantalones, chaquetas, vestidos…
- Ivana… mi vida, eres rápido, déjame ayudarte, vamos a llevarnos hoy una parte, mañana la otra y así, pero sabes, déjame meter mejor primero los vestidos…
- El… pero los vestidos como están en bolsa de tintorería, los podemos llevar así con todo y gancho, en la misma camioneta.
- Ella… mejor, porque así no se arrugan
- El… déjame a mí acomodar tu ropa interior…
- Ivana, riéndose… eres mundial, con lo que vivimos hoy y tu pendiente de conocer mi ropa interior…
- El… yo quiero saber todo de ti… eso no lo dudes.
- Ella… eso me gusta, y se pasó las dos manos por la cara y la cabeza…
- El… ¿qué paso?... acercándose a ella
- Ivana… tengo demasiado sueño, me siento cansada…
- El… no te creas, llevamos dos días de duro trabajo… pero ya mañana te puedes levantar más tarde e incluso si ves que necesita descansar quédate en la casa y controla todo en la oficina desde ahí…
- Ella… si vamos a ver como amanezco. Papi ya, vamos a llevarnos estas maletas y déjame meter unos zapatos y bolsos.
- El… ok. Ángel llamo a Raúl y Juan para que entren a la casa, que necesita ayuda para bajar todo.
Ellos de inmediato entraron y con Rosy ayudaron a meter algunas cosas de Ivana en la camioneta.
- Ivana, de repente le pregunta… Ángel y ¿cómo hago con mi chofer y mi escolta? En mi camioneta me puedo llevar otras cosas.
- El… sí mami, pero déjame hoy dar las órdenes para acondicionar las habitaciones. Porque imagino que como Raúl y Juan ellos requieren habitaciones individuales, que si las tengo, pero hay que limpiar y acondicionar, eso lo podemos hacer mañana. Habla hoy mismo con ellos, para que mañana estén listos para irse a la casa.
- Ella… gracias mi vida.
- El… gracias a ti, que hasta en estos me complaces.
- Ella… bueno, creo que ya estamos listos, por lo visto ni Jane ni Magda han llegado…
- El… ¿las vas a esperar?
- Ella… no, tengo demasiado sueño y unas ganas inmensa de acostarme temprano.
- El… vamos pues, yo ando igual.
Ivana antes de partir habló con su chofer y su guardaespaldas, para que prepararan sus cosas, porque se mudarían con ella a la residencia de Ángel, al día siguiente. Así salieron de la mansión, con destino a la casa de Ángel. Ivana iba feliz, en los brazos de él.