Al llegar a la residencia de Ángel, él, llama a todo el personal del servicio, les presenta a la señora de la casa, les ordenó bajar todas las cosas de ella que están en la camioneta y subirlas a su recamara. También pidió a Andrea y Yesica, las dos jóvenes que ayudaban a Mirtha con todo el mantenimiento de la casa, que subieran con la señora para que ella, les dé instrucciones cómo organizan sus cosas en el closet. Además, les anunció que se agregarían dos personas más al servicio de la casa, el chofer y guardaespaldas de Ivana, quienes llegarán al siguiente día, así que por favor, les pido para ellos el mismo trato amable y respetuoso que mantienen entre ustedes. Todos asintieron a la solicitud hecha por su patrono.
- El… todos manos a la obra, por favor, a bajar las cosas de la señora y subirlas a mi recamara…
- Ella… mirándolo, totalmente agradecida por lo que había hecho hoy… le dijo… gracias… sabes no me recordé de mi hijo, pienso que debí informarle sobre esta decisión.
- El… ya lo hice y está totalmente de acuerdo.
- Ella… eres mi ángel, mi hada pero en figura masculina (risas)
- El… vamos para sacar del vestier algunas cosas.
- Ella, ofreciéndole su mano, la cual él toma, se acerca, lo besa en su mejilla. Así suben las escaleras, él abre la puerta de una habitación que está frente a la suya y luego abre la de su recamara, explicando a Ivana…
- Sacare del closet lo que no uso y algo más, lo pondremos aquí en esta habitación y otro día, calificamos lo que se queda y lo que se va, para donarlo.
- Ella… ok, vamos, manos a la obra.
Esas primeras horas de la noche se dedicaron los dos a organizar el closet junto con las dos muchachas del servicio. Ángel desocupo exactamente la mitad del vestier, para que Ivana pudiera acomodar sus cosas ahí, desde ya, él estaba haciendo una maqueta mental de las ampliaciones que requería el vestier, las cuales haría, sin afectar la habitación que estaba al lado de la suya.
Ivana trabajo con las dos jóvenes, quienes hábiles, detallistas y ordenadas la complacieron en todo. Siendo ya casi las nueve de la noche, Ángel, sumamente cansado, hizo un alto, todos se detuvieron para escucharlo…
- Mañana seguimos, estoy que me muero de hambre y sueño…
- Ella… discúlpame, mi vida, pero cuando estoy enfocada en algo, pierdo la noción del tiempo y de todo…
- El… ya lo sé. Así que tomándola por la cintura y besándola, delante de sus empleadas, le dijo, señora, aquí está su amo en este momento quien le da una orden, vamos a comer y a dormir, mañana debo salir temprano porque tengo unas visitas a las ocho de la mañana, son unos importadores que quieren negociar conmigo y desearia estuvieras ahí conmigo. Deseo te involucres en mi negocio, para que estés al tanto de todo, obvio, no te voy a recargar de trabajo, porque deseo que sigas escribiendo, me fascinan tus libros. Es solo por ahora, que me acompañes.
- Ella, claro mi amor, tu cuenta conmigo. Ahí estaremos, esta vez fue ella quien lo beso.
- El, mirando a su personal, les dijo...
- Todo lo que está sin organizar, por favor llévenlo a la habitación del frente… ya mañana… continuaremos este trabajo, cuando este la señora, porque quiero que todo esté como ella lo desea. En cuanto a las cosas que saqué de mi recamara, por favor acomodarlas en el vestier de esa habitación, como estaban aquí, por piezas, colores, y cada cosa en su lugar. Que si de repente quiero buscar algo se me hará fácil ubicarlo.
Su personal asintiendo con la cabeza, comenzó a llevar cosas para la otra habitación. Mientras ellos, bajaron a cenar, esta vez en el comedor, totalmente alumbrado, se veía tan distinto, pues, Ivana lo había conocido hasta ahora en penumbra con la luz de las velas.
- Esta precioso el comedor, creo es la primera vez que lo observo todo iluminado, hasta ahora había sido un refugio pero en penumbras…
- El… me alegra te guste, te lo he dicho y te lo repito, cada rincón de esta casa fue adornado y decorado pensando en ti…
- Ella… gracias mi vida… por cierto, sabes que con todas las situaciones que hemos vivido, hemos pasado por alto, adornar la casa para navidad y ya hoy es cinco de diciembre. Me fascinaría que todo lo de nuestra boda este basado en la época de navidad, ¿tú que piensas? Quiero escuchar tu opinión.
- El… te soy honesto… solo me interesa la formalidad del acto que me hará disfrutar de tu compañía, tu amor, tu pasión por siempre. Lo demás mami hazlo como tu deseas, quiero que todo se haga conforme a tu gusto, tu deseo, tu sueño mi reina. Eso sí, todos los gastos del evento corren por mi cuenta.
- Ella… no estoy de acuerdo con esto último papi, lo justo es que compartamos gastos, si careciera de recursos, te aceptaría la ayuda, pero teniendo, no. ¿Vamos de mitad?
- El… ¿sesenta a cuarenta?
- Ella, riendo, le dice... como todo negociador (risas) y con la misma le extiende la mano, por encima de la mesa, como hacen los negociadores para cerrar el trato…
- El, en vez de tomarle la mano, la trae hacia su cuerpo, la abraza, besa y le comenta… mis negocios contigo siempre los sellare con un beso…
- Ella… y yo encantada…
Una vez culminada la cena, el la invita a caminar por el jardín, es un hábito que tiene desde hace años para dormir bien. Así que la acostumbrara a ella para que juntos puedan disfrutar de las noches frías o calientes, cálidas o templadas. Luego, los dos suben, se duchan y ella eligiendo otro baby doll, bellísimo, esta vez azul, sale del vestier en dirección a la cama donde él la espera. Ella sube a la cama y preparándose para dormir en sus brazos, siente los besos apasionados de él y su voz ronca que le dice al oído…
- Olvida que vas a dormir ya, después de ese baño y ahora de desfilar para mí, ese baby doll, lo que menos puedo hacer es dejarte dormir sin tu dosis de sedación.
- Ella… estoy realmente cansada y agotada, pero por nada del mundo dejaría de recibir mi dosis de sedante natural…
- El… quédate tranquila, deja que yo haga… y así fue… esa noche Ivana dejo que él hiciera, pero igual los dos disfrutaron y llegaron a la plenitud, un extraordinario orgasmo simultaneo con él, alcanzando el punto más alto, acelerando en los dos la frecuencia cardíaca y la respiración. Una vez que cesa esta explosión s****l, los dos se quedan dormidos.
Esta fue la bienvenida de Ivana a su nueva residencia. Al día siguiente, se despiertan temprano, se levantan y comparten los dos el baño, cuyas puertas desde que Ivana pisó por primera vez la casa y especialmente la habitación, no se han vuelto a cerrar. Se visten y bajan a desayunar.
- Mientras comen, ella le comenta a él, mi vida, yo tengo rutina de ejercicios diarios que deseo seguir haciendo, antes iba con mis hermanas a un gimnasio cerca de la casa, pero después con esto de los intentos de secuestro a Jane, decidimos comprar nuestros propios aparatos, yo tengo los míos en la casa, ¿los puedo traer?
- El… Ivana, esta es tu casa, tan tuya como mía, quiero que te refieras, mandes y dispongas de ella como lo que es mami… nuestra casa, y por lo tanto, tú tienes en ella lo que quieres. Aunque ven… el la llevo a una parte de la casa que ella no conocía, salieron por la terraza, había inmediatamente una puerta grande, al abrirla, ahí, tenía él un gimnasio, solo que desde hace mucho tiempo, no usaba, porque le daba flojera estar ahí solo.
- Ivana lo reviso y le pareció espectacular. Ella le comento… solo necesito traer mi bici y mi caminadora, tú tienes aquí todo lo demás.
- El… como tú quieras mi amor, es todo tuyo.
- Ella… nuestro mi amor, porque me acompañaras ¿verdad? en esta rutina diaria
- El… ¡Dios, Ivana! No me harás eso… ya estoy desacostumbrado...
- Ella… tranquilo mi amor, déjame eso a mí, yo te ayudare a adquirir de nuevo el hábito.
- El… ¿te levantarás temprano conmigo?
- Ella… sí. Los dos nos debemos mantener sanos, por nosotros mismos y por el otro.
- El… ganas mujer, te aprovechas porque sabes que te amo tanto.
- Ella… desde mañana Dios mediante comenzamos la rutina, hoy en la noche discutimos el horario ¿te parece?
- El, sonriendo… sí. Vamos pues, antes que se me haga tarde. Quiero llegar antes que los visitantes.
- Ella, pensé que eran tus invitados.
- El… si lo son, pero no porque los haya invitado a venir al país. Ellos vinieron para hacer inversiones, al parecer, estuvieron un día comprando y preguntaron por el dueño, los muchachos me contactaron, me estuvieron llamando, pero no coincidimos, eso hace ya algunos meses, hasta que hace unos días por fin se dio el contacto y no me quedo de otra que invitarlos para hacer un recorrido, pero sin compromiso alguno, tengo años, sin socio y ha sido lo mejor, se me aliviaron los problemas, los dolores de cabeza, mis hijos son mis socios, como futuros herederos de todo.
- Ella me parece mejor, en todo caso, antes de… primero investiga, averigua y luego toma decisiones.
- El… ahora tengo la mejor asesora y socia, sin ella no tomaré ninguna decisión.
- Ella… prefiero que no digas que soy la mejor, porque hay muchas cosas que no domino.
- El… todo lo que a mí me gusta, deseo, anhelo y quiero tú lo dominas perfectamente… y sonríe mirándola…
- Ella… sé por dónde vienes… vámonos antes que se nos haga tarde…
- Ángel, la tomo por la cintura, la beso y le dijo… no se desde cuando no te digo que te amo…
- Ella… desde hace varias minutos… y los dos salieron del gimnasio riendo.
Ese día en la mañana Ivana, acompaño a Ángel a su reunión, donde estuvo hasta las diez de la mañana, hora en la que fue trasladada por su chofer y su custodio a su oficina, donde la estaban esperando, para resolver algunas situaciones presentadas. Ella de inmediato se sentó con su equipo de trabajo, escuchó cada uno de los casos presentados, y uno a uno fue dando respuesta. Ella había dejado su celular en la bolsa, por lo tanto no se dio cuenta de las llamadas que tenía tanto de su hijo como de Ángel.
Al buscar su celular, encuentra varias llamadas, así que llama primero a su hijo…
- Hola, mi amor, Dios te bendiga ¿Cómo estas?
- El… bendicion madre, estoy muy bien gracias a Dios y tú ¿Cómo estás?
- Ella… feliz hijo, muy feliz gracias a Dios. Ya estoy viviendo en casa de Ángel, es más ya hice todos los trámites para la boda, será exactamente la fecha que elegimos, el 21 y 22 de este mes. No me he dedicado a esto, porque estaba haciendo primero las reservas de las fechas. Hoy voy a terminar de buscar algunas cosas en la casa para llevarlas a mi nueva casa. Y tú ¿Qué haces? ¿Cómo están tus cosas?
- El… excelente madre, estoy montando otro negocio con Joseph y Shayla y por eso necesitamos hablar contigo, para hacer uso de parte de los fondos que tenemos en la cuenta que manejamos los tres.
- Ella… mi vida, porque me necesitan para manejar esos fondos, si precisamente ese es el objeto, que ustedes no dependan de nadie para hacer sus inversiones y tomar sus decisiones. Eso fue creado para ustedes y para que ustedes con eso puedan ayudar a los demás que lo necesiten. La decisión es única y exclusivamente de ustedes. Hijo, ando demasiado ocupada con los trámites y la mudanza, hoy me traigo a mi custodio y al chofer, porque Ángel, tiene paranoia que tu padre me pueda hacer algo.
- El… no creo que se acerque a ti, lo deje unas horas encerrado, para que aprenda, ya casi para terminar la noche, me aparecí y le puse condiciones, las cuales aceptó, es más creo que se vuelve a ir del país. Eso fue lo que me dijo. Voy a estar pendiente y cualquier cosa te aviso.
- Ella, okey mi vida. Dile a Joseph y a Shayla lo que te dije. Deben estar pendiente, porque me van a dar otro cheque por las ventas del libro, supuestamente los números están buenísimos, así que seguimos igual, el 50% de la cantidad será depositada en esa cuenta.
- El… gracias madre, ya llamo a mis primos. Te amo, bendición, estamos en contacto. Si necesitas ayuda para la boda, Dayber es muy buena para eso…
- Ella… Dios te bendiga, mi tesoro, dile por favor, lo que te dije a tus primos, y a Dayber, si dile que la necesito, al desocuparme en la noche la llamo, porque aún estoy en la oficina. De aquí Ángel me llevara para la casa a terminar de buscar algunas cosas y luego con el personal del servicio me toca organizar mis cosas. Chao mi amor, nos vemos…
- El… chao mami, sigue disfrutando esa felicidad que tienes… saludos a Ángel…
- Ella… con gusto.
Al colgar, entra la llamada de Ángel…
- Mami, ¿Qué ha pasado, porque no contestabas?
- Ella… porque llegué y conseguí una crisis existencial aquí entre mi personal, el caso es que me senté con ellos a resolver y dar solución a los supuestos problemas y no es sino hasta ahora que vi tus llamadas y las de Jean, que me quería consultar algo sobre una inversión que realizará con sus primos.
- El… es lo mejor que puede hacer, el dinero no debe estar parado, debe estar en constante evolución, fluyendo trabajando él para nosotros, no nosotros por él.
- Ella… definitivamente nuestras almas y mentes son gemelas, eso mismo pienso yo… Mi vida, ¿puedes venir a buscarme? para que pasemos temprano por la casa a recoger lo que falta y así hoy termino temprano lo de acomodar nuestro vestier.
- El… sí, para eso te llamaba, tengo mucha hambre, hoy desayunamos muy temprano. Desde que andamos juntos, creo que tenemos descontrolado nuestros cuerpos, no comen a las horas que estaban acostumbrados. Hay que tomar medidas mami.
- Ella… si, de repente ya viviendo definitivamente en tu casa, retomemos nuestros horarios y pongamos otros, para otros eventos, como por ejemplo, el compartir a diario y no necesariamente en la cama.
- El… aunque esto último no tiene horario, pues será cada vez que tengamos ganas y donde nos lleguen… Ivana se rió de las palabras pronunciadas por él y le respondió…
- Ella… en eso te apoyo totalmente, pero me refería, a fijar horarios para nuestros desayunos, almuerzos y cenas, tanto dentro como fuera de la casa. El compartir, escuchar música o ver televisión. Hacer hábitos mi amor para compartir, pero sin aburrirnos ni que sea tedioso e inflexible.
- El… me parece muy buena la idea, pero tú crees que hoy podamos tratar eso con todo lo que tenemos pendientes…
- Ella… mientras me ayudas a organizar nuestro closet, podemos conversar sobre eso.
- El… lo intentare…
- Ella… ¿Por qué no?
- El… porque se me hace difícil tener una cama tan grande, placentera, a ti tan cerca y estar haciendo otra cosa distinta al amor…
- Ella, tú sabes lo que le ocurre a los niños que no hacen sus obligaciones, se les castiga, mientras que, a quienes sí la hacen, se les recompensa ¿Cuál prefieres?
- El… obviamente, la recompensa. Mami ya estamos llegando…
- Ella… ya bajo… y colgó. Tomó su bolsa y se despidió hasta el otro día.
Al salir Ivana, Ángel la estaba esperando en la puerta del negocio junto a su custodio. El la saluda con un beso y la toma de la mano, para llevarla hasta la camioneta. Al montarse, ella le comenta los problemas que había y la conversación con Jean. Él le contó, cómo estuvo la reunión con los importadores que la propuesta era simplemente como proveedores, pero que le parecía buena, en todo caso y siguiendo sus sugerencias ya los mandó a investigar.
- Ivana… vamos primero a comer ¿cierto?
- El… sí, definitivamente yo estoy muerto de hambre…
- Ivana… mi vida esto de estar comiendo fuera todos los días, no es bueno para las finanzas, te lo digo, porque son recomendaciones de mi Contadora personal: Shayla. Así que tomaremos medidas, para ir a la casa para almorzar todos lo días. Sé que esta semana está difícil por todo lo que tenemos pendiente, pero ya para la próxima eso no debe formar parte de nuestro tren de vida, que sea excepcional.
- El… cómo mande señora, en este momento soy su esclavo.
- Ella… más te vale y se sonríe con él.
- Al llegar al restaurante, Ángel le pregunta a Ivana, ¿tienes algún problema en compartir la mesa con Raúl y Juan?
- Ella… responde no, mi amor, para nada, cuando me ha tocado, como con mi chofer y mi custodio.
- Perfecto mami, eres la mujer que me merezco, la que siempre soñé.
Así que le pide a su chofer y escolta se sientan a comer con ellos. Estos agradecidos con Ivana se sientan y junto con ellos revisan la carta y piden su almuerzo. Los cuatro comieron tranquilamente. Una vez que terminaron de almorzar salieron hacia la mansión, para terminar de buscar las cosas de Ivana.
Al llegar esta vez sí estaban sus hermanos, quienes los recibieron con mucho cariño y especialmente bromeando con Ángel. El también bromeo con ellos siguiéndoles la corriente. Una vez que se saludaron, subieron a la habitación de Ivana para terminar de recoger las cosas. Ella miraba y no hallaba que elegir, el riéndose, adivinando sus pensamientos, le comento…
- Si quieres dejas eso aquí, yo estoy loco por llenarte de regalos…
- Ella… no quiero que derroches tu dinero en mí… yo te quiero solo a ti…
- El… por eso me fascinas, para ayudarte ¿dónde está la bicicleta y la caminadora?
- Ella… tienes razón, bajemos al gimnasio. Al entrar al mismo, a Ángel le gusto, cuando ella le mostró los dos aparatos que se llevaría, el llamo a Raúl y le explico por dónde iba a entrar para que buscara las máquinas, Ivana también llamo a su guardaespaldas y chofer para que vinieran y ayudarán a Raúl, así como para que sacaran la camioneta.
- El… ahora vamos arriba, escoge la ropa que normalmente usas para trabajar, para ejercitarte, pasear, caminar, viajar y la que tienes para eventos especiales, aunque esa creo nos la llevamos ayer.
- Ella… tienes razón, eso hare.
Subieron a la habitación y en ese orden de ideas fue sacando la ropa y acomodando en las maletas. Él le ayudó a organizar todo en estas. Aunque en la habitación quedaron muchas cosas, las dos camionetas iban full. Una vez concluido con esto, siendo las cinco de la tarde, Ivana se despedía de sus hermanas, hasta el siguiente día, que se reunirían para organizar con Dayber lo de la boda, después de las asesorías que tendría en la Iglesia.
Ivana se fue en la camioneta con Ángel, se prometió así misma que lo acompañaría siempre a donde él quisiera. Aún les faltaba por registrar las capitulaciones, las cuales no habían detallado. Era algo chocante, porque lo que menos quería hacer, era esta división de bienes, pero era por el bien de su propio hijo como los de Ángel.
Al llegar a su nueva residencia, Ángel, le mostró a Gerardo y Marcial, chofer y escolta de Ivana, sus dormitorios. Luego cada uno de ellos junto con el chofer y escolta de Ángel ayudaron a bajar y subir todas las cosas de Ivana, junto con la bicicleta y la caminadora, las cuales fueron trasladadas al gimnasio, que Ivana estaba asombrada como lo habían habilitado para ella. Era precioso y muy cómodo. Esto era lo que más le fascinaba de él, que más que hablar, actuaba, sorprendiéndome todo el tiempo. Ella delante de todos, le dio las gracias, y sin poder controlar sus impulsos, lo abrazó y lo beso delante de todos. Al soltarlo, el sonriendo, le dijo al oído…
- Mami… estamos comiendo delante de los que de repente tienen hambre.
- Ella… tienes razón, pero me salió de muy adentro, el agradecerte con un beso todo lo que haces por mí.
- El… por mí no hay problemas, pero he visto, cómo en algunos momentos te ruborizas cuando te beso delante de los demás…
- Si es cierto, pero creo ya me estoy acostumbrando…
- El, entonces por mí no hay problemas, yo quiero mostrarle al mundo que te amo y me amas.
Posteriormente, subieron a la habitación de ellos, donde ya las muchachas del servicio esperaban a Ivana para abrir las maletas y comenzar a acomodar. Ángel al igual que el día anterior, en apoyo incondicional a su amada, estaba ahí dispuesto a ayudarla. Estuvieron trabajando por horas hasta terminar, pero alrededor de las ocho de la noche hicieron un alto, para cenar todos y luego seguir con el trabajo pendiente hasta dejar el vestier perfecto, totalmente dividido en dos, la mitad para él y la otra para ella.
Los dos se sentían satisfechos del trabajo hecho. Por fin, habían terminado con la mudanza de Ivana. Mientras en la habitación de huéspedes, todo quedo como si no hubiera nada ahí. Todo fue ordenado de igual manera, la mitad para las cosas de Ivana y la otra mitad, para las cosas de Ángel que se sacaron del vestier de su recamara. Al terminar, los dos se ducharon, se vistieron y se acostaron a dormir, totalmente cansados.