El último día en el chalet, Ivana y Magda decidieron disfrutar de sus nietos, y salir a recorrer por los alrededores del chalet, custodiadas con sus guardaespaldas. Antes de salir de su habitación Ivana llama a Ángel…
- Hola ¿Cómo estás?
- El… excelente.
- Ella… me alegro y Ángel ¿Cómo sigue?
- El… muy bien, su recuperación ha sido muy rápida, los mismos médicos están asombrados de esto, gracias a Dios, no te imaginas lo agradecido que estoy con mi Creador, por este gran favor concedido. Y tú, dime ¿Cómo estás?
- Ella… muy bien, ha sido un paseo extraordinario, hemos recorrido lugares que nunca habíamos visto. Los niños se han divertido una barbaridad. Se supone vine para escribir y fue lo que menos hice, terminaba cada día, igual que todos, cansada del paseo.
- El… ya dedicaras tiempo aquí para sacarlo. Tú eres muy buena para eso.
- Ella… no te creas, según mi planificación ya tengo retraso, pero lo bueno es que no se me han vencido los lapsos.
- El… si te puedo ayudar en algo, aquí estoy…
- Ella, sonriendo… gracias por tu buena voluntad
- El… ¿Cuándo regresas?
- Ella… mañana salimos de aquí temprano, a las cinco de la mañana. Vamos llegando como a las diez de la mañana, porque vamos haciendo paradas.
- El… ¿te puedo llamar al mediodía?
- Ella… sí, claro, ya a esa hora Dios mediante debo estar en la casa.
- El… Ok. Hoy dan de alta a Ángel, su mama se ira a su casa a cuidarlo, para ayudar a su esposa. Así que estaré más libre y tranquilo, puedes disponer de mi para lo que quieras, soy todo tuyo…
- Ella… eso suena muy bien y sonríe. Llámame
- El… seguro que lo haré. Te espero mañana…
- Ella… ok, estamos en contacto, voy a salir hoy con mis nietos a recorrer la plaza, así que me despido porque me están esperando…
- El… ¿va tu guardaespaldas?
- Ella… si, como además voy con Magda y sus nietos, también va el custodio de ella.
- El… me parece magnifico. No te debes arriesgar…por favor
- Ella… tranquilo, cuídate tú.
- El… estoy loco por volverte a ver. No se te olvide que te amo.
- Ella… ya falta poco… Chao…
Al colgar Ivana sale de su recámara y se dirige al jardín, donde está Magda con todos los niños junto a Shayla, Vivían y Dayber esperando por ella, además de los dos guardaespaldas. Salieron de la casa a pie, todo el grupo, al primer lugar que fueron fue a la iglesia, para agradecer todo lo que se divirtieron en este paseo, luego, caminaron por la plaza, el parque, locales comerciales, las ventas de artesanías, golosinas, galletas, dulces, helados, comprando algunas cosas para sus nietos.
En este recorrido, Ivana se encontró algunos de sus ex alumnos, quienes la felicitaron por el éxito de su último libro.
- Ella les agradeció sus congratulaciones, pero su nieta Sofía, se acerca y le recuerda… abuelita dijiste que hoy solo seria de nosotros…
- Ella… claro mi amor, yo soy de ustedes, ellos son un grupo de ex alumnos a quienes hace años les di clases y solo me están saludando…
- Una de sus ex alumnas… profe… está viviendo con sus nietos lo que vivió con su hijo, recuerdo usted nos contaba que el la celaba de nosotros los estudiantes, porque y que nos quería más que a él.
- Ella… si, pero esta es la primera vez, que se me presenta esta situación, de repente, es porque ella está más grande y consciente de todo.
- Sus exalumnas se despiden, deseándoles mayores éxitos para no quitarle más tiempo y dejarla compartir con su nieta.
- Ella… gracias, me alegro mucho verlos aquí y se fue despidiendo uno a uno de todos ellos.
Magda echando broma, le comento, me imagino si hubiese estado aquí Joseph, todo lo que te hubiera dicho… Ivana sonriendo siguió caminando con Sofía tomada de la mano.
Ivana y Magda, se pusieron de acuerdo para invitar al grupo a almorzar en una de las posadas que tenía abierto restaurante, al entrar, fueron ubicadas en una larga mesa donde cabían todos. Ivana pidió, bebidas refrescantes para todos, incluyendo sus custodios. Una vez servida esta, cada quien fue solicitando lo que comería. Así pasaron otro rato divertido, al escuchar las anécdotas de todos los nietos.
Ellas comentaron, lo que se había perdido Anthony y Jane. Los invitaron, pero no quisieron salir. Anthony, se negó a acompañarlas porque se sentía mal, se había bebido unos tragos la noche anterior, con Jean Carlos, Joseph y Jorge, por lo que andaba con mucho dolor de cabeza. Asimismo invitaron a sus hijos, pero estos salieron a hacer servicio a los vehículos, porque al día siguiente saldrían a las cinco de la mañana de regreso a la capital. Y a Jane, le dio flojera salir.
Una vez hecho todo el recorrido volvieron al chalet, en donde, se acostaron a descansar, para después, recoger y preparar todo para el viaje del día siguiente. Escucharon música, bailaron, cantaron y se acostaron temprano. En este viaje de regreso, se agrega a la caravana la camioneta de Rómulo. Durante todo el recorrido iban escuchando música, cantando, comiendo dulces y golosinas y conversando. Hicieron parada en lugares estratégicos donde podían sacarse fotos para tener recuerdos de este viaje, todos querían salir en ellas, incluyendo a Don Rómulo, quien por lo visto también disfruto mucho este viaje junto a Jane, por cuanto ella de regreso a la Capital iba en la camioneta de él.
De igual manera, durante este trayecto hicieron algunas compras de comida, aprovechando que se veían muy buenas y frescas. El viaje duró casi lo mismo que el de ida, cinco horas, y lo disfrutaron igual, llegando a la casa todos emocionados. Cuando Jean Carlos va a llevar a su hija Sofía a casa de su mama, Ivana le entrega a la niña, un bolso que le había comprado, en el cual iban algunos dulces y golosinas que le compro a la niña, además, de unos recuerditos que había comprado para la mamá de Sofía.
- Jean al darse cuenta, le comento a su madre… tu eres mundial, me imagino estas pagando para que la dejen salir nuevamente contigo y sonrió...
- Ivana… prefiero hacerlo de esta manera y me evito las disputas o que me alejen de mi nieta.
- El… le dio un beso en la frente… te amo madre.
- Ella… y yo a ti, mi amado hijo. Y le hace entrega de dos bolsos muy parecidos uno para Jean y el otro para Dayber, sus nietos, pues ella no acepta ni aprueba la discriminación o hay para todos o no hay para ninguno.
- El… gracias madre.
- Ella… mira hijo, antes que te vaya, voy a organizar otro viaje Dios mediante, para dentro de quince días, pero deseo que me acompañen ustedes cinco, porque voy a invitar a Ángel y sus nietos, para que pasemos un fin de semana ahí. Para esa fecha, el viernes es feriado, eso significa que podemos salir o jueves en la tarde, que no me gusta mucho o viernes temprano, en la mañana como hicimos ahora. Ellos tienen chalet allá también, pero deseo hospedarlos en el nuestros… ¿Qué me dices?
- El… para mi está perfecto, sería extraordinario si de ese viaje se hacen novios, a mí me encantaría, no te quiero ver sola, tu eres una mujer, joven, bella, que aún tiene mucho que dar y puedes rehacer tu vida… ¿ya te visito papa?
- Ella… si y sabes me dijo que no se daría por vencido, no sé qué se cree.
- El… que te vuelve a encontrar sola y jura que es por él, porque lo añoras o no puedes vivir sin él.
- Ivana… esta depravado, pero eso tampoco implica hijo que me voy a meter en una relación nueva solo por convencer a tu padre que ya no siento nada por él.
- El… mami, no es que te estoy obligando, a que lo hagas, es solo que necesitas rehacer tu vida y sinceramente Ángel me ha demostrado con hechos y no con palabra, que quiere al becerro de la vaca que lo trae loco.
- Ivana, sonrió de las palabras de su hijo y le comento… parece que te interesa más complacer a Ángel que a mí. Me voy a poner celosa…
- El… tú no tienes competencia con nadie, tu eres única, en mi corazón. Y sonrió a su madre, abrazándola para darle un beso.
- Ivana, se sentía feliz del apoyo que estaba recibiendo de su hijo y sin decirle nada, sinceramente la había ayudado a decidirse. Solo que ella, prefiere primero probar si realmente vale la pena iniciar una relación con él.
- El… te amo madre, bendición, voy a llevar a Sofía y de ahí a la casa, para descansar, ya me está pegando el cansancio del viaje.
- Ella… Dios te bendiga mi amor, mucho cuidado al manejar, cuando llegues a la casa me avisas, y descansa. Voy a organizar todo… te aviso cuando tenga todo listo.
- El… ok.
Ivana los despidió a todos y luego subió a su recamara para dormir un rato. Se metió a la ducha, se bañó, luego se puso su pijama y se acostó un rato, quedándose dormida, razón por la cual no escucho el repique de su celular cuando la llamo Ángel. Al despertarse ya casi a las cuatro de la tarde, al revisar el celular, vio tres llamadas pérdidas de él. De inmediato le devuelve la llamada, al el responder, ella le saluda y le explica…
- Hola… me voy despertando, me quede dormida…
- El, riéndose, le comenta… con razón que al oír la voz te la desconocí, se te siente muy ronca…
- Ella… si es que me voy despertando y al revisar el celular para ver la hora, vi tus llamadas perdidas, por favor, discúlpame… aun así, yo prometo lo que cumplo…
- El… ya veo. Te quiero buscar para traerte a mi casa, no sé, vemos películas, conversamos, quiero que hoy cenes conmigo aquí en mi casa, que también es tuya y tú lo sabes.
- Ella… dame una hora, mientras me arreglo ¿te parece?
- El… Ivana, he esperado tanto estos momentos de poder compartir contigo, que te esperaría lo que me queda de vida, que no sé hasta cuando es…
- Ella… no, no te me pongas profético. Cancelado y transmutado. Yo te quiero vivito y coleando. Anda ven a buscarme, es más si quieres te vienes ya y conversas con Jane y Magda, mientras me visto…
- El… no te preocupes ya hable con Nuestro Creador, Él nos va a prolongar los días de vida, para que recuperemos el tiempo perdido y podamos disfrutar tanto el uno como el otro, de esta unión. Estaba decidido que ese día le pediría matrimonio a Ivana, el desde hace tiempo guarda el anillo que compró para ella y que le entregaría hoy como símbolo de compromiso matrimonial.
- Ella… amen, que se haga la voluntad de mi Padre Celestial, yo me someto totalmente a ella.
- El… y yo. Ya salgo, mi amor…
- Ella… dale ya me levanto…
Ivana se levantó, fue al baño, se cepillo los dientes, entró a su vestier y busco en el closet la ropa adecuada, eligió un pantalón blanco ajustado al cuerpo con una blusa de tirantes, suelta, blanca, la cual combinó con una chaqueta larga a las caderas, de color fucsia, de un solo botón, abierta, con las mangas dobladas casi a la altura del codo, combinando con los zapatos cerrados puntiagudos y el bolso, ambos de color fucsia, además de algunos accesorios. Antes de vestirse, se maquillo muy suavemente, porque tenía en su rostro el rosado normal de su cutis, después de una semana en el frío.
Ivana siempre se ha caracterizado por ser una mujer de muy buen gusto al vestir, por lo que esta combinación la hacía ver aún más joven, aparte de resaltar las curvas normales de su cuerpo. Ella estaba muy satisfecha de lo que su espejo reflejaba. Para finalizar, busco la crema para las manos de la misma fragancia del perfume que había usado, se la unto en las manos y la guardo en su bolsa, junto con un estuche pequeño de maquillaje y su labial.
Ya casi para cumplirse la hora que le había pedido a Ángel para vestirse, baja y escucha en la sala principal voces por lo que dando por seguro era Ángel con sus hermanas, camina hacia allá confiada, pero se llevó una desagradable sorpresa… era su ex, el padre de su hijo Jean Carlos, quien al verla se levantó del sofá, acudiendo de inmediato a recibirla, sus hermanas, estaban impresionadas creyendo que ella había aceptado salir con él, otra vez. Ivana, por unos segundos no supo que decir…
Pero justo en ese momento, suena el timbre, Magda se levanta y camina hacia la puerta, ¡otra sorpresa! Era Ángel, quien venía por Ivana… La situación se puso tensa por unos segundos, pero Ivana recuperándose de la impresión recibida, le dijo a Jean Carlos, buenas, quedas en tu casa, me retiro, no me esperen a cenar. Ángel la tomo de la mano, alabando su belleza y lo orgulloso que se sentía de poder disfrutar de la compañía de una mujer tan bella.
Ivana, segura y confiada había tomado la decisión correcta, sale de la casa tomada de las manos con Ángel, quien acompañándola hasta su vehículo, un descapotable de colección, del cual se sentía muy orgulloso, abre la puerta y la ayuda a subir al mismo, luego cierra la puerta y da la vuelta para montarse en el asiento del chofer. Ella le felicita…
- Ángel… ¡que preciosura de joya! Felicitaciones… es la primera vez que me monto en un descapotable. Hace poco fui con mi hijo a una exhibición que hicieron en el nuevo hotel y quede fascinada, pero este es espectacular. ¿desde cuándo lo tienes?
- El… satisfecho de ver la emoción que el vehículo había despertado en ella, le responde… Tengo como cinco años con él, lo adquirí en una subasta, sé que pague una fuerte suma de dinero, pero no me lamento, porque era algo que anhelaba y él lo vale…
- Ella… claro que sí, pero ¿quién te puede cuestionar el que tengas un vehículo así? Es aparte de una joya de colección, una inversión. Su valor año tras año se supera. Estoy asombrada… ¡Que belleza! Bueno, señor, lléveme a disfrutar este paseo inimaginable, nunca pensé montarme en uno y menos tan pronto. Gracias Ángel, por la invitación y por este paseo. No debe ser fácil, sacarlo a la calle, debe llamar mucho la atención.
- El saliendo ya de la mansión, le dice… vamos para que tú misma lo compruebes.
- Ella… vamos.
- El, un poco pensativo por la situación que acababa de presenciar en la casa de Ivana, le pregunta… ¿ese era Jean Carlos padre?
- Ella, respondiendo de forma natural y sincera, contesta… Si. No sé qué busca ni me interesa saberlo. Porque el día que estuvo en mi oficina le dije bien claro que no me visitara, porque no lo recibiría y en la oficina, le tengo prohibida la entrada.
- El… y ¿eso?
- Ella… porque piensa que tiene derechos sobre mí. Que va a ir y venir cuando y cuantas veces quiera y yo siempre voy a estar esperándolo, disponible para él.
- Ángel, agarrándola por la barbilla, la enfrenta y le pregunta ¿no me estas utilizando?
- Ivana… ¿si eres capaz de pensar eso de mí? No vale la pena que me lleves a tu casa, por favor devuélveme.
- Ángel… Ivana quiero que te pongas en mis zapatos, llevo años detrás de ti y precisamente ahora, que tu ex volvió, es cuando tú has aceptado salir conmigo y darme una oportunidad, quiero estar seguro que es por mí, que estás hoy aquí en mi vehículo y no para darle celos o quitarte de encima al padre de tu hijo.
- Ivana… por favor Ángel devuélvete, llévame a mi casa, siento que te hayas molestado al venirme a buscar. Él quiso seguir, pero ella lo detuvo, por favor, llévame a mi casa devuelta o si no me bajo aquí, dándole a la manilla de la puerta.
- Ángel… quédate, yo te llevo. Y de veras que lo siento, pero fuimos claro la semana pasada, la verdad por delante, así nos duela. Y eso fue lo que sentí, de repente.
- Ella… prefiero tu verdad, a que me utilices o me sometas a pruebas para saber si te estoy diciendo verdades o mentiras. El… llega al portón de la mansión, e Ivana le dice…
- Por favor, no entres, yo me bajo aquí, ahí están los de seguridad, ellos me escoltaran hasta la casa. Gracias.
- El… Ivana disculpa mi sinceridad.
- Ella… feliz noche
- El… gracias e igual para ti.
Ivana, preguntó al encargado de la garita de la vigilancia…
- ¿El visitante que estaba en la casa ya se fue?
- El vigilante, respondió… si justo después que usted salió.
- Ivana le contesto… gracias
Ella caminando hacia la entrada principal de la casa, entro y subió a su habitación, agradecida que no estaba nadie para dar explicaciones. Al llegar a su recamara, busco su laptop, al mismo instante, que comenzaron a correr las lágrimas por sus mejillas, ella comenzó a escribir. En estas líneas Ivana desahogo todo lo que venía sufriendo desde que conoció a su ex y como ahora, que ella volvía a sentir esas emociones y sensaciones de amor, pasión y deseo por otra persona, todo se acabó, cuando apenas comenzaba a dar sus primeros pasos, apoyada incondicionalmente por su hijo y el resto de su familia.
Ivana, en este libro, que escribió en un fin de semana, donde narra el daño que generan las personas tóxicas, aun inconscientemente, dreno en él, todo el cúmulo de resentimiento que sentía hacia su ex pareja y todas las malas experiencias vividas con él. Un ser humano, sin principios ni valores, que se deja llevar por la vanidad y la soberbia, que piensa que se las sabe todas y que lo más importante en este mundo, para él, radica en la belleza física y la envidia que puede generar en su entorno masculino, el hecho de tener a su lado una mujer mucho más joven, bella, lozana; así sea una mujer carente de honestidad, probidad y rectitud.
Este tóxico, piensa que tiene derecho a todo, exige a los demás, pero sin dar nada a cambio, es incapaz de agradecer algo a alguien, son seres que normalmente le hacen la vida intolerable a los que están a su alrededor. Las personas en su entorno están bajo presión, con temor o miedo a su reacción, por lo que sus allegados se sienten sometidos por él/ella.
De igual manera, en ese libro Ivana resaltó, los aspectos positivos de Ángel, pero sin nombrarlo, un ser humano a todo terreno, a quien comprendía perfectamente y respetaba, porque aun a costa de separarse de ella, la mujer por la que tenía años luchando, prefirió ser honesto y sincero. Ella en el libro agradece esta verdad, porque esa es una de las cosas más detestable para ella de las personas tóxicas. Siendo las diez de la noche, ella revisa su celular, el cual lo había puesto en silencio y observa en el mismo 22 llamadas de Ángel, además de varios mensajes de textos, los cuales tampoco leyó.
Ese domingo Ivana amaneció escribiendo, se acostó a las siete de la mañana. Sus hermanas, al ver que eran las diez de la mañana y no sabían nada de ella desde que salió con Ángel, decidieron subir a su dormitorio para saber si vino o no a dormir. Al llegar a la puerta de la habitación, esta abrió normal, porque no había sido cerrada con seguro y observan a Ivanna totalmente dormida en su cama e igualmente observaron que estuvo escribiendo porque había dejado todo en la mesa que se encuentra al pie de la ventana. Ellas salieron sin hacer ruido.
Las dos se preguntaban a qué hora llegaría, porque no la sintieron llegar. Magda, llama a la caseta de vigilancia y le pregunta al vigilante de guardia, si sabe a qué hora llego Ivana, después que salió, ayer en la tarde. Él le respondió, que la señora Ivana llego a los cinco o diez minutos de haber salido de la casa. Magda, le dio las gracias y le comento esto a Jane. Las dos preocupadas, se preguntaban ¿Qué habrá pasado?...
- Magda… fijo que esto tiene que ver con la presencia de Jean Carlos aquí. No pudo ser más inoportuna su visita
- Jane… si pero no creo que simplemente por eso Ángel, la va a traer de regreso a la casa.
- Magda… algo paso…
- Jane… no nos queda más que esperar que Ivana se levante y nos cuente.
Ivana se levantó tarde, pasada las doce del mediodía, se bañó y bajo para almorzar. Sus hermanas, estaban a la expectativa, deseando saber que paso realmente entre ellos.
- Al sentarse al comedor, Magda le pregunta… ¿Qué paso hermana? ¿Cómo amaneciste?
- Ivana, excelente…
- Jane… ¿Qué paso ayer con Ángel? ¿Por qué te regresaste?
- Ivana… porque desconfía de mí. Tiene dudas sobre si acepte salir con él para darle celos o quitarme de encima al padre de mi hijo.
- Jane… ¿Cómo va a ser? Ángel es un hombre centrado, de amplio criterio, seguro, que sabe lo que quiere y puede perfectamente distinguir cuando una persona le miente o no…
- Magda… ¿Qué le respondiste?
- Ivana… que me regresara a la casa. ¿Cómo le demuestro que eso no es así? Por algo pasan las cosas… siempre es mejor lo que pasa. Como creyente en Dios, sé que detrás de esto hay un bien tanto para el como para mí. A lo mejor, tanto el como yo, nos estábamos haciendo falsas creencias sobre el otro. Bendito sea Dios. Ah, por favor, si me quieren ayudar, no lo nombren, no me pregunten, no me pasen llamadas, no lo inviten a nada que tenga que ver con nosotros, por favor.
- Jane… como tú quieras.
- Magda… igual, como quieras.
Ese día Ivana, paso el resto del día encerrada en su habitación, redactando este nuevo libro, el cual termino casi para amanecer el día lunes. Así que no fue a trabajar, llamo a su oficina e informo que ese día no iría porque estaba muy ocupada en otras diligencias, que cualquier cosa lo dejaran pendiente para el martes. Ivana ese lunes revisa nuevamente el celular y tiene muchos mensajes y llamadas de Ángel, Jean Carlos tanto hijo como padre. Ella escuchó solo los mensajes de su hijo, quien le estaba pidiendo asesoría para algo relacionado con su propio negocio. Jean había montado una funeraria en sociedad con uno de sus grandes amigos Richard, con quien además era socio en una venta de comida rápida en uno de los centros comerciales más grande de la Ciudad.
Ella, le devuelve la llamada a su hijo, lo saluda y pregunta por su nuera y sus nietos. Él contesta y además le hace la consulta que necesitaba. Estuvieron conversando aproximadamente unos veinte minutos. Luego Ivana colgó y se acostó a dormir. A Ivana se le olvidó comentar a su hijo el problema que había tenido con Ángel. Por lo que Jean Carlos, encontrándose a Ángel en el registro, le saluda y lo felicita por haber por fin conquistado a su mama, además le mencionó que su mama había hablado con él, para lo del paseo para el otro fin de semana. Ángel sin saber que decir, decidió sincerarse con Jean y le contó lo que había pasado.
Jean sabiendo muy bien cuáles eran los sentimientos de Ángel hacia su mama, y conociendo la calidad de persona que este era, no le quedo más que decirle…
- Te entiendo perfectamente, pero tiraste por la borda una gran oportunidad. Aunque ella no me ha dicho nada, hace como una hora hable con ella y no me comento nada, estoy seguro se le olvidó, pero cuando se recuerde no tardara en decirme, que no te llame, que no te pregunte, que no te nombre… lo siento Ángel, pero desde la semana pasada mi madre ya había tomado una decisión con respecto a aceptar tu propuesta y la tiraste, aunque también te entiendo, es duro, y me imagino que a la edad de ustedes más, tener la duda de si estás siendo o no utilizado.
- Ángel… Jean, no sabes cómo me he arrepentido de haberle hecho esa pregunta a tu mama. Pero la semana anterior quedamos, que nos diríamos la verdad por encima de lo que sea, nada de verdades a medias. Tanto ella como yo, tenemos esa misma posición o criterio, es o todo o nada, pero nada a media.
- Jean… Ángel, en todo caso, intenta verla y hablar, bueno, si de veras quieres tener algo con ella, creo aun puedes hacer algo, pero si dejas pasar el tiempo, te va ser más difícil acceder a ella, te bloqueara totalmente de su vida.
- Ángel… pero no sé qué hacer, la llamo y no contestas; le escribo y no me responde, llamo a la casa y tus tías, me dicen que no está, y yo que si esta.
- Jean… te lo dije, te va a bloquear totalmente. Ángel hay algo que me dice que tú eres el hombre que puede hacer feliz a mi madre. Te voy a dar una información, pero por favor no me vendas, mira es mi madre, ella confía en mí, pero yo también siento que tú realmente la amas, porque llevas años insistiendo y esperando… tú sabes cuándo derribaste los muros en el corazón de mi madre… el día de la fiesta aniversario de la empresa…
- Ángel… tienes razón… Gracias Jean Carlos, te voy a estar infinitamente agradecido.
- Jean Carlos… lo único que te pido es que me la hagas feliz… estoy poniendo en tus manos, a mi vida, a mi amor inmenso, a lo más importante de mi vida.
- Ángel… dándole la mano a Jean Carlos, le dijo… gracias, no sabes cómo me he sentido.
- Jean… espero aun estés a tiempo. Nos vemos, ya me voy. Cualquier cosa, por favor avísame.
- Ángel… claro que sí y nuevamente gracias.
Lamentablemente para Ángel, Ivana dio orden tanto en su empresa como en la casa de no permitir el paso de él. Así que había sido vetado de los lugares donde pudiera tener acceso a ella. Durante toda esta semana Ángel trato infructuosamente de acercarse a Ivana pero no lo consiguió. Ella le cerro todas las puertas y al parecer todas las ventanas.
El viernes de esa semana, Ivana recibe un cheque y las buenas noticias de la editorial que el libro sera editado rápidamente, se prevé un rotundo exitoso con el mismo. En menos de un mes, la editorial enfocada en este texto lo saca a la venta y rompen récord de ventas, por lo cual Ivana es buscada por algunos periodistas e invitada a los medios de comunicación para promocionar el libro por sus récord de ventas, algunas las acepto, otras no.
Al cumplirse exactamente los tres meses, de haber Ivana escrito el libro, recibe un premio por las ventas del mismo y es llamada por la editorial, porque precisamente la Organización Internacional que premiara su obra requiere información de la misma, que solo ella puede dar. Ivana es entrevistada directamente por esta Organización en su mansión y desde ahí se graba el programa donde ella narrara la situación que dio origen a esta gran obra y la entrega del premio.
Su hijo la acompaño durante toda la entrevista y se aseguró que no la obligaran a expresar algo que no quería. Una vez finalizada la grabación, en la misma mansión se había organizado una fiesta de celebración por este premio, como por las ganancias económicas que esto género para Ivana. Ángel, como asiduo admirador de Ivana, había comprado el libro y al leer el prólogo se da cuenta que lo escribió el mismo día, que él se equivocó con ella.
Para Ángel, el libro también fue revelador, porque pudo constatar en él, que la mujer a quien hacía referencia Ivana en el texto era ella, el toxico su ex y la otra cara de la moneda, el lado bueno, el nuevo amor, la nueva pasión y deseo como ella cita en el texto, era él. Con esto le basto a Ángel para armarse de valor y volver a iniciar su plan de conquista de la mujer que tanto amaba.