Alexa
Finalmente llego el temido teniente, sentía dispararse todas las alarmas de mi cuerpo cuando el estaba presente. Desde que habíamos llegado lo había cruzado un par de veces y en todo momento sentía su aura que emanaba peligro.
- Descansen. - dijo después de nuestro saludo.
- Teniente los soldados están listos para sus observaciones. - informo Jake.
El Teniente comenzó a darnos su opinión de nuestro desempeño. Era mordaz y directo, no se guardo ni un comentario, nos dijo absolutamente todo lo que pensaba al respecto. Incluso si nos hería el ego o la autoestima, así era el ejercito. Finalmente sus ojos se posaron en mi, eran celeste cielo pero sus ojos se veían fríos como el hielo, ese hielo filoso que corta.
- Te desempeñaste excelente en el circuito de aptitud física, sobresaliste entre tus camaradas. - sonreí y asentí contenta.- Pero tu desempeño en el segundo circuito fue lamentable, no eres buena siguiendo tus sentidos y te viste algo torpe.
La sonrisa se me borro en una milésima de segundo, que vergüenza.
- Si piensas seguir aquí, tendrás entrenamiento extra para mejorar esto. - me informo.- De lo contrario serás de las primeras de morir en acción.
Trague saliva y asentí.
- Si señor.
El asintió y continuo dando su devolución a cada compañero. Una vez terminado su dialogo, saludo y se marcho. Jake nos libero para poder ir a tomar nuestro almuerzo, luego teníamos actividades normales, papeleo, fichajes y cosas por ordenar y limpiar. Eso era lo malo de ser el mas bajo rango en la milicia, te tocaba empezar haciendo los trabajos que nadie quería. Nos tocaba limpiar el buffer con Jhon al terminar la jornada.
Comí ligero a pesar de que quería comerme todo, tenia muchísima hambre pero lamentablemente tenia una tendencia fácil a subir de peso, debía tener un buen regimen alimenticio. Jenna se sentó conmigo, estaba muy apenada porque el teniente no había destacado nada bueno en ello, es mas hasta la invito a retirarse en cuando quiera. Me senti apenada y me ofreci a que entrenemos juntas y mejoremos.
- Hola nueva. Soy Christofer Boston, cabo. - se presento un chico pelirrojo ante mi.
- Hola, Alexa McCall, soldado de primera clase. - respondí.
- Vaya, estas cerca de ser especialista entonces... - me guiño un ojo y reí.
- Algo asi, especialista en francotirador.
- Eres una caja llena de sorpresas entonces. Oye cuando necesites algo, no dudes en pedírmelo. Totalmente a tus servicios linda. - dijo coqueto y sonreí.
- Muchas gracias cabo. - dije y me levante.
Mis hormonas habían revoloteado dentro mío, el pelirrojo era guapo pero tenia un objetivo y era quedarme en las fuerzas especiales. No debía distraerme a mi misma ni distraer a otros. Jenna se rio al verme huyendo y me siguio.
- No cumplimos ni un día aquí todavía. - murmuro riendo.- A ti ya se te acerco un cabo y a mi un soldado de primera clase de aquí.
- Creo que es normal... Como veras somos pocas mujeres, según leí solo somos doce femeninas en toda la base y las demás tienen mucha mas trayectoria que nosotras. Así que somos algo como carne fresca para los hombres.
- No me quejo de igual manera de la atención que recibimos. - dijo sonriendo cómplice.
- Chica calma esas hormonas.
...
Keith
Ya habían pasado las primeras veinticuatro horas de los nuevos soldados en la base. Uno ya había empezado a meditar su pase a otra base, sabia que esto podía ocurrir. Era demasiado estricto y pocos lograban seguirme el ritmo.
Mire la planificación semanal, tenia algunos permisos de salidas por firmar entre otras cosas. Se acercaba la fecha de cobro de los bonos. Mucho papeleo. Mi reloj marcaba las doce de la noche, decidí salir al gimnasio y hacer un poco de ejercicio en la cinta, necesitaba un poco de cardio. No esperaba encontrarme con compañía y menos una muy tentadora.
La soldado McCall se encontraba haciendo plancha en un rincón del gimnasio sobre unas colchonetas.
- Teniente. -saludo inmediatamente poniéndose de pie.
- Descanse. -respondí.- Puedes continuar, yo hare cinta así que no te molestare.
- De acuerdo.
Pasado unos minutos, ella volvió a lo suyo y yo comencé a correr en cinta. Me coloque los auriculares y me deje llevar un rato por la música. En determinado momento mis ojos viajaron a la figura detrás de mí y me lleve una gran vista del culo de McCall. Redondo, duro y firme, como me gustan a mi pensé internamente y sonreí negando. En un momento conectamos miradas y ella se ruborizo, desvie mi mirada y acomode el pasamontañas, solo podía ver mis ojos y así seguiría siempre.
En un momento empecé a sentir demasiado calor y decidí quitarme la remera, me reí al ver la reacción de Alexa. Me acerque y le di un asentimiento de cabeza, dándole a entender que era bienvenida su reacción y ella rápidamente se volteo como toda una niña. Había olvidado memorizar su edad pero se veía demasiado joven y pequeña, tenia mas pinta de ser una damisela en apuros que una francotirador sanguinaria.
- Deberías ir a descansar soldado, mañana serás la primera en la práctica de tiro. - dije y ella se sobresaltó.
- Si señor. Buenas noches teniente. -dijo y se marchó.
Me dirigí a mi habitación, disfrute de una relajante ducha en mi baño y me quede pensando en la mirada de cervatillo de McCall, se sentía intimidada por mi, no tenia dudas de ello.
Continuará...