La pequeña Lola parecía aún dormida, pero ni bien oyó la voz de su madre en el pasillo se incorporó con una enorme sonrisa. Era increíble la sensibilidad de esa niña, que incluso siendo la que yacía en una cama de hospital, sentía la necesidad de alegrar a su madre y demostrarle que todo iría bien. -¿Cómo está la princesa más hermosa?- dijo Liam siendo el primero en romper el silencio de aquella dolorosa habitación. Ver a una niña tan pequeña en aquella situación era difícil para todos. Lola pareció sonrojarse, si bien solía ver a Liam con frecuencia, el hecho de que fuera un cantante famoso aún lograba ponerla nerviosa y esa inocencia lo llevó a acercarse para darle un dulce beso en la frente mientras intercambiaba una mirada con Cloe quien cada día se sentía más segura de que aquel er

