Estaba conviviendo de lo mas feliz con mi osito, casi nunca lo miraba en el trabajo, pero en la casa no se me quería quitar de encima, pero ese viernes había salido temprano de la clínica así que me dirigí a ir a ver a mi papi, ya que solo nos habíamos comunicado por mensaje. Me estacioné afuera y cuando iba entrando a la casa tuve el desagrado de encontrarme a nada menos que a Julieta Bográn, ella me sonrió de lo más amable se paro para saludarme cariñosamente. —¡Ely querida que gusto me da verte! Pero yo solo la quede viendo mal y ni siquiera me pare para hablarle… sentí hasta ganas de vomitar… entre tirando la puerta de la entrada y subi rápidamente las gradas para llegar a la habitación de mi padre, Mateo y Junior corrían jugando con pistolas de agua y cuando me vieron gritaron ¡TIA! ¡

