—Despídete rápido, un auto está afuera esperando. Dile lo que tienes que decirle a la inútil de tu madre... pero que sea en menos en menos de 5 minutos —Susurra Luka justamente en la puerta, al lado de Jeremiah, el cual ahora le miraba con bastante rencor. —¡Es que acaso usted no tuvo madre! Me separaré de ella, déjeme hacerlo con calma... cinco minutos no es nada— Exclama el joven, viendo como Luka hacia una mueca de hastío en su rostro. — De acuerdo... que sean 6 minutos — Accede Luka, viendo como Jeremiah abrió su boca en una mueca de indignación, que a él poco le importó. —Definitivamente, usted no tiene corazón... — Masculle el muchacho, tratando de calmar su mal humor, entre tanto Luka bostezaba como un evidente gesto, que toda esa conversación le aburría. — No me importa mucho l

