Ahora que tenía su mente bajo control, Zacary comenzó a procesar y a meditar en las actuaciones que comentó en el departamento de los gemelos y Thomas. En tan solo unos cuantos minutos, derrumbó todo lo que construyó en menos de un mes, en aquella vida medianamente normal y serena, que Isaías le ayudó a cimentar. Por culpa de sus descontroladas emociones, también arruinó la nueva vida que sus hermanitos estaban levantando silenciosamente. A Jason y Sebastien, les encantaba vivir en aquel departamento, les gustaban las atenciones que Misha y su hermano Jacob les daban, incluso la manera como Thomas, Isaac e Isaías les trataban, haciéndoles sentir en ese corto periodo de tiempo, que formaban parte de una gran familia poco convencional, sin embargo, por su culpa, todo se había destrozado.

