Minutos antes de los disparos Zacary, Sebastien y Jason, se encontraban sentados en una de las bancas que se encontraban en los vestidores masculinos. Hacia varios minutos, habían llegado al lugar sin que nadie los viera, puesto que Zacary, se las arregló para entrar por la ventana del área de los baños, para así tenerse que ahorrar el incómodo proceso, de tener que explicarle a la recepcionista el por qué se encontraba armado. Es necesario agregar que, en aquella zona donde estaba ubicado el gimnasio, no era el lugar más tranquilo del mundo, motivo por el cual luego de que los asaltaran hace un año atrás, la recepcionista se veía en la obligación de revisar a todos lo que ingresaban en el gimnasio, siendo esa regla el único método de seguridad que utilizaban, porque todavía no contaba

