A la mañana siguiente le comenta Eleonor lo ocurrió por la noche con Cecile. Eleonor no se encontraba muy interesada, pero Dolí tuvo los animos para luego mostrarle con hechos el avance que tendrían con Ceci al unirse e integrarse a su grupo de estudio aparte de ser compañeras de habitación y podrían a prueba el intelecto de Ceci.
Ema buscaba a Cecile después de clases para saber sobre sus horarios, sobre sus actividades y como podría ayudarla a ordenar su vida, y sobretodo ayudar a aligerar sus batallas internas al buscar tocar aunque sea sus manos para trasmitirle paz.
–Aun no entiendo porque me ayudan si he sido tan horrible con ustedes
–Porque eres nuestra compañera Cecile, ya no digas tontadas. Lo harias por nosotras también seguramente.
Cecile se le queda viendo a Ema con ironia.
– O bueno eso creía. Lo importante es que te queremos ayudar.
– ¿Pero sin nada a cambio? Nadie hace las cosas de gratis, querida.
– Bueno somos distintas Cecile, siempre ganamos más aunque no lo creamos por servir a los demás, es lo que mi madre me inculco y veía en ella con tanta devoción.
– Bueno, ¿pero haras mi tarea? Porque tengo mucha.
– Te ayudaremos a hacerla, pero no la haremos por ti Ceci; ¿esta bien?
– ¡Que aburridas!
– ¿Quieres o no mejorar, Cecile?
– Bueno.
– Ya veras poco a poco te adaptaras.
Ema le enseñaba durante ese tiempo a Cecile como distribuir su tiempo, y las cosas que deberían hacer para salir adelante después de semanas de retraso por parte de Ceci, no seria nada fácil para Cecile, pero Ema estaba dispuesta ayudar a conocerla y ayudarla en todos los sentidos. Con el pasar de las horas, Cecile cambiaba de actitud con Ema, estaba mas dócil, mas respetuosa, prestaba mas atención y buscaba estar mas aplicada a lo que Ema trataba de enseñarle en como avanzar con sus estudios y mejorar su rendimiento académico. Cecile se sentía tan emocionada al ver su progreso y sentir que alguien le daba valor, prestaba su atención, sentía la realidad de lo acontecido en ese preciso momento, así que Cecile se sentía extraña pero le agradaba esa sensación de interés real.
Dolí se acerca a Ema para hacer cambio de turno con ella para ayudar a Cecile, en eso consistía el plan de ellas al ayudar a Ceci en sus estudios ponerlos al día y así ellas no perderse de los suyos.
Mientras tanto al salir de sus clases, Eleonor le parecía sumamente extraño que no encontrará a Dolí en los pasillos como siempre, luego de sus clases, porque no sabía que Ema y Dolí estaban apoyando a Cecile en sus estudios para ponerse al día y recuperar sus primeros exámenes académicos, si Eleonor llegaba a enterarse se molestiria porque pensaría que las personas que se están acercando estarían perdiendo su tiempo o bajarían su Rehnquist académico y eso haría que se alejara de ellas que hasta ahora empezaba a sentir estima por ambas compañeras de cabaña, Ema y Dolí.
Al tornarse la noche Eleonor fue a buscar a Dolí y a Ema a la cabaña para preguntarles que se habían hecho en todo el día, pero al entrar a su cabaña ninguna de las [3] tres no se encontraban en la habitación lo que mas extraño le pareció, así que pensé que ya Cecile les había contagiado el mundo del libertinaje, asi que tomo su toalla se fue a las duchas molesta, al retornar de las duchas, Ema, Doli y Cecile volvían sonriendo entre si.
– ¡Hola Eleonor!
– ¡Hola!
– ¿Qué horas son estas de llegar? ¿ya consiguieron la diversión en la prepatoria?
– ¿Eleonor, estas bien?
– Les busque para estudiar chicas y no las encontré, me hicieron perder el tiempo buscándolas.
– Lo sentimos mucho, solo nos ocupamos con Ceci, ¿Cierto, Ceci?
– Es mi culpa. Lo sieeen…
– No tienen que explicarme nada. Solo quiero que no se involucren mas con mi persona, si desean perder el tiempo, solo no cuenten conmigo y yo vine a estudiar.
– Pero Eleonor eso estábamos…
– No necesito que me den explicaciones, ¿esta bien? Son sus vidas, yo les deseo buenas noches.
– ¡Pero Eleonor!
Ema toma el brazo para decirle a Dolí que no le insistiera mas. Ema percibía sus celos que aunque Eleonor decía constantemente que le gustaba estar sola, Doli y Ema se habían convertido en personas algo importantes para ella y por eso tomaba esa actitud, pero Ema sabia que pronto se le pasaría. Cecile si se sentía mal por todo el daño que había causado por su culpa.
– No te preocupes, Cecile ya se le pasara.
Le comentaba Ema a Cecile y Doli entre murmullos.
Con el pasar de los días, Eleonor veía que Cecile por las noches conversaba con las chicas sobre sus resultados de exámenes positivos, repasaban ciertas ecuaciones y teoremas, notaba que Cecile además de tener glamour para vestir bien, era alguien que necesitaba solo recibir un empujón al lado correcto y veía que Ema y Dolí habían estado trabajando con ella para ser una influencia favorecedora en este cambio que Cecile.
Una noche repasando analíticas para un examen próximo, noto que Cecile se había equivocado en cierta palabra, y decidió incluirse en la conversación interrumpiéndola y corrigiéndola. Hubo un momento de silencio en la habitación hasta que causo gracia a Doli y Ema que Eleonor se involucrará porque tarde o temprano pasaría, y luego Cecile se unió a la risa hasta que logro ser contagiada Eleonor. Aquella noche embargo un cálido sentimiento entre amigas por primera vez.
Después de mejorar la relación de Eleonor y Ceci, la tranquilidad y armonía reino en su cabaña. Ema muy frecuente cuando las chicas se dormían pensaba en su madre y deseaba volver a casa, pero ya faltaban solo un par de semanas para las vacaciones de decembrinas y así poder compartir con ella las experiencias vividas con Cecile, Dolí y Eleonor.