Julián.
Llegamos a la barra y ella se sentó en una de las sillas frente al bartender, hice lo mismo y tomé asiento a su lado, la miré y estaba mordiendo su labio inferior
─¿Por qué siempre muerdes tu labio? ─pregunté y ella volteó esos hermosos ojos verdes a mí.
─Es algo que hago sin darme cuenta ─contestó y asentí.
─Nunca te había visto por aquí ¿Eres nueva? ─pregunté y ella sonrió.
─Conoces a todas las chicas de por aquí, para saber que soy nueva ─soltó y reí.
Si ella supiera.
─No, pero nunca olvidaría a una chica tan bonita como tú ─dije y ella asintió.
─¿Solo te parezco bonita? ¿Sólo eso? ─preguntó y abrí mis ojos como plato no esperaba esa respuesta.
─Me pareces muchas cosas, pero por respeto y para causarte una muy buena primera impresión comenzaré con bonita ─solté y ella asintió.
─¿Eso te funciona con todas? ─preguntó y casi me ahogó con mi bebida.
─Eh no ─dije y ella asintió.
─Bueno contestando a tu pregunta si soy nueva, acabo de llegar de terminar mi último año de universidad y viviré aquí, bueno si consigo apartamento ─dijo y asentí.
─¿No consigues? En esta zona hay muchos ─respondí y ella llevo una de sus manos a su cuello.
─Sí, pero no soy una chica con mucho dinero, tengo algunos ahorros y bueno lo que estaba dispuesta a pagar por uno, al parecer en este lugar sería vivir en una caja de fósforos ─soltó y yo reí.
─Yo vivo en un apartamento no muy lejos de aquí, tengo una habitación de sobra ya que vivo yo sólo en ese lugar, si estas dispuesta puedes vivir ahí y por el dinero no te preocupes no me hace falta, puedes pagarme lo que tenías pensado pagar por uno y bueno yo me encargo del agua, luz e internet, puedes comprar tu comida no sé si eres vegana o algo de esas cosas ─dije y ella soltó una expresión de felicidad.
─¿Enserio? ¿Harías eso? ─preguntó y yo asentí.
─Puedes darme tu número y te mandó la dirección, para que vayas a verlo y ver la que será tu habitación si aceptas ─dije y ella asintió tomando mi teléfono y colocando su número. ─Puedo pasarte a buscar si quieres, tengo auto.
─Yo puedo llegar sola, también tengo auto ─contestó y asentí con la cabeza.
─Mañana me pasaré ¿Te parece bien? ─preguntó y asentí.
─Viniste sola a este lugar? ─pregunté y ella negó con la cabeza.
─Vine con mi mejor amiga Chloe, es esa que esta allá ─dijo señalando a una morena muy alta de cabello morado que se encontraba bailando con un rubio.
─¿Ese es su novio? ─pregunté y ella negó con una sonrisa en su rostro.
─Ella no tiene novio ─contestó y asentí.
─¿Y qué me dices de ti ¿Tienes novio? ─pregunté, y vi cuando mordió su labio inferior de nuevo.
─¿Eso importa? ─preguntó con una sonrisa en sus labios.
─Quizás para algunas cosas ─contesté y ella soltó una carcajada.
─No, no tengo novio, soy una rompecorazones, no quiero engañarte, pero supongamos que si te enamoras de mí no soy fácil de complacer, podría hacerte pedazos, destruiría tu estabilidad emocional porque solo voy a romper tu corazón, no tiene sentido tratar de ocultarlo, no tiene sentido tratar de evadirlo, tengo un problema de mal comportamiento ─soltó con una sonrisa en sus labios.
─Vaya eres como un mini yo en versión mujer ─dije y ella bebió de su trago.
─Puede ser ─dijo mordiendo su labio.
─Sabes hoy es mi cumpleaños ─solté y ella sonrió.
─Pues, feliz cumpleaños ─dijo pasando su mano por mi espalda.
─Esperaba algo más que un simple feliz cumpleaños ─exhalé viéndola a los ojos.
─Sí? ¿Como qué? ─preguntó y me acerqué a ella con una sonrisa.
─¿Qué te parece un beso? ─dije y ella mostró una sonrisa.
─Podría darte más que eso, pero ya pediste tu regalo ─dijo acercándose a mí, tomó mi nuca y me pegó a ella, abrió su boca y sentí su lengua entrar en mi boca, coloqué una de sus manos en su mejilla y acomodé mi rostro para hacer más placentero el beso, ella mordió mi labio inferior y detuvo el beso, se levantó de su silla y comenzó a caminar a la pista de baile
─Oye, no me dijiste tu nombre ─solté y ella sonrió.
─Soy Alice, pero para ti Bonita ─dijo con una sonrisa en sus labios.
─Soy Julián ─dije y ella se acercó de nuevo a mí, quedamos a centímetros.
─No pregunté tu nombre niño bonito ─soltó y me dio un beso rápido en los labios alejándose de mí.
Me acaba de dejar sentado en una puta silla frente a un bartender
Saqué mi teléfono y busqué su nombre en mis contactos no había ninguna Alice, pero me detuve en un nombre que no tenía agendado en mis contactos.
Bonita
Subí las escaleras que daban a la zona VIP. Y llegué a dónde se encontraba Bruno, él al verme soltó una carcajada.
─Le pondré un altar a esa chica ─dijo riendo a carcajadas.
─No le veo la gracia ─solté pasando las manos por mi cabello.
─¿Quién es la chica? ─preguntó y me encogí de hombros.
─Es nueva por aquí y si mañana acepta vivirá en mi apartamento ─dije con una sonrisa en mi rostro.
─¿Vivirá contigo? ─gritó y asentí. ─Que mierda Julián, no puedes estar más de tres horas con una chica sin mandarla a la mierda y vas a vivir con ella ─soltó y en parte tenía razón, pero me adaptaría.
Me encogí de hombros.
─¿Vas a follartela verdad? ─preguntó y asentí con una sonrisa en mi rostro.
─Ninguna se resiste a el dios Julián Stone ─dije y el asintió llevando su trago a su boca.
─Pobre chica ─dijo negando con la cabeza.
Me recosté a las barandillas buscando a mi bonita y no la veía en ninguna parte ni a su amiga del cabello morado ¿Se habrá ido?
─Que te pareció ese beso que te dio? ─preguntó bruno y sonreí.
─Morí y reviví ─solté pasando las manos por mi cabello.
─Qué bueno así dejas de hablar de la muerte ─dijo riendo.
─¿Como se llama? ─preguntó mirando a la pista de baile.
─Alice, mejor conocida como bonita ─dije riendo recordando lo que ella me dijo.
─¿Quién es bonita? ─preguntó Kriss llegando a donde nos encontrábamos
─Una chica misteriosa ─soltó Bruno y Kriss asintió.
─Bueno, estamos festejando el cumpleaños de el niño s*****a y esto parece un funeral ─dijo Aarón llegando a nuestro lado.
─¡Hay que beber hasta morir! ─grité, tomando una botella de vodka y bebiendo del pico de la botella.
─Y vuelve la muerte ─dijo Aarón a mi lado.
***
Después de tres horas de beber como locos, bailar, y seguir bebiendo, me levanté y caminé hacia el baño como pude, ya que todo se movía
─Niño bonito ─escuché a mi espalda, volteé y ahí estaba Bonita con una sonrisa en su rostro.
─Porque te desapareces y apareces, así como una bruja ─dije y ella soltó una carcajada.
─Te estoy huyendo que no vez ─soltó caminando hacia mí.
─Me estoy orinando, ahora vuelvo, pero... pero no te vayas ─dije caminando hacia el baño.
─¿Te acompaño? ¿Necesitas a alguien que te sostenga de la mano para no caer en tu propio vomito? ─preguntó y me volteé a ella con una sonrisa en mi rostro.
─Necesito que sostengas otra cosa ─dije con una sonrisa pícara.
Ella caminó hacía mí y me tomó de la mano, caminamos hasta el baño de hombres, ella abrió la puerta y me llevó a uno de los lugares para orinar, desabrochó mi pantalón y sentí que era la primera vez que me ponía nervioso
─Ya empezarás los trabajos manuales sin conocerlos ─solté y ella sonrió mordiendo sus labios.
─¿Quieres algún trabajo manual? ─preguntó a centímetros de mi rostro, su mano apretó mi bulto en el pantalón.
─¿De dónde saliste? ─pregunté y ella sonrió.
─¿Eso importa? ─preguntó y sonreí.
─¿Porque respondes con una pregunta? ─solté y ella apretó más mi m*****o.
─Me gusta hacerlo, así quedas con la duda ─dijo soltando mi m*****o, tomé su mano y la coloqué en mi bulto de nuevo.
─¿Quieres jugar niño bonito? ─preguntó y sonreí.
─Crees estar preparada para mis juegos bonita ─dije y ella mordió sus labios.
─Más de lo que imaginas, nací para esto ─soltó posando sus labios en mí, la tomé de las caderas y la pegué a la pared, metí mi lengua en su boca, sus manos viajaron a mi cuello y me acercó más a ella.
─Parece que un muchacho acaba de despertar ─dijo mirando en dirección al bulto de mis pantalones.
─Estaba dormido, pero ya era hora de despertar ─solté y ella pasó su lengua por mi cuello llegando al lóbulo de mi oreja.
─No hagas eso, si no quieres salir aquí con muletas ─solté y ella dejo de hacerlo, me miro a los ojos y elevó una de sus cejas.
─¿Tan grande está? ─preguntó y asentí con una sonrisa. ─Quiero verlo ─soltó y olvidé como se respiraba.
─Como usted ordené ─dije, terminé de desabrochar mi pantalón, lo bajé un poco y saqué mi erección del bóxer, vi su expresión y sonreí. ─¿Y qué tal? ─pregunté y ella mordió sus labios.
-Gigante ─respondió y solté una risita, escuché la puerta abrirse y guardé mi m*****o en el pantalón. Vi a Bruno entrar y nos miró con una expresión de burla.
─Kriss pensó que te habías suicidado, y me envió a buscar tu c*****r ─dijo riendo, Alice lo miró y caminó hacía la salida, inmediatamente tomé su brazo.
─Nos vemos mañana ─dijo, soltándose del agarré y saliendo por la puerta.
─Tenías que entrar y joderlo todo ─solté en dirección a Bruno, él soltó una carcajada.
─Ya nos vamos ─dijo y asentí.
Salí del baño, y comencé a buscar con la mirada a Alice, pero no la veía por ninguna parte.
─Vaya tu pantalón va a explotar ─soltó Aarón llegando a mí.
─¿Que mierda te paso? ─soltó Kriss entre risa.
─Al parecer a el dios del engaño le tocará jugar solo hoy ─dijo Bruno en tono burlón, le saqué el dedo del medio y me dispuse a caminar hacia la salida.
Llegué a mi apartamento y me acosté en mi cama sin quitarme la ropa, estaba agotado, cerré los ojos y sólo veía esos ojos verdes frente a mí y esos labios que ella mordía constantemente, todavía seguía mi erección y sin pensarlo llevé mi mano a está y mantuve mi mente en esa chica, su sonrisa, sus movimientos, su beso, su manera tan suelta de hablar, ese cuerpo muy bien formado y terminé en mi mano.
Me di una ducha, colocándome un bóxer n***o y me acosté, pensando en la primera chica que me había dejado con una erección y yo terminando el trabajo.
Alice.