Julián. Me levanté al escuchar mi teléfono sonar, era el tono de llamada así que busqué entre las sábanas y no lo encontraba ta que estaba tan dormido que se me hacía imposible, traté de agudizar mi oído y pude escuchar que el sonido venía de la sala, me levanté como pude y fui hasta allá, tomé el teléfono y sonreí al leer el magnífico nombre que aparecía en la pantalla. Bonita claro que sí vecina, pero decidí dejar de lado esa respuesta. ─Hazte esa misma pregunta a ti ─dije y ella mostró una sonrisa. ─Sí te estoy preguntando es porque estoy dispuesta a eso. ─Ahora no puedo estoy de salida, pero… ¿Qué te parece mañana? ─pregunté y ella asintió. ─Pues, mañana será ─respondió. Seguí mi camino por el pasillo hasta llegar a la puerta de mi departamento y en cuanto abrí la puerta mis ojo

