Me despierto y siento un peso en mi cintura. Cuando verifico, tengo a Ángel abrazándome. ¿En qué momento este loco se pasó a mi habitación? Se ve tan guapo. —Dios, si esto es un sueño no quiero despertar. Tanto tiempo queriendo y soñando con esto y ahora que sucede parece tan irreal. Ángel y yo en una cita, dándome mi primer orgasmo… estamos compartiendo cosas como una pareja normal ¿Cuánto nos durará? Porque con sus dudas es una bomba de tiempo. Empiezo a pasar mis manos dibujando cada parte de él, empezando por su rostro, llegó a su cadera y subo. —¿No bajas más? — lo escucho susurrar, subo la mirada y me ve con su sonrisa de arrogante. —No, cuando me dormí estoy segura de que no estabas durmiendo aquí. —Dijiste que podía cambiar de habitación, te tomé la palabra. —Mm, casi me di

