Estoy molesto, confundido. Le digo a Sofía que no quiero mentirle más, que confiemos el uno en el otro, y ahora me sale con esto. ¿Por qué no me dices nada? ¿Por qué no me cuentas nada, Sofía? ¿Dónde andas? Salí de la oficina, no estabas. Fui a LiAndios, tampoco estabas. ¿Dónde te metes, Sofía? Quiero confiar en ti, pero me ocultas cosas. —Ángel, ¿Qué haces ahí? — llevo en la puerta de su departamento como media hora esperando que aparezca. —Esperándote, habría entrado, pero no tengo las llaves ¿Tú dónde estabas? —En la empresa LíAndios — abre la puerta y pasamos. Me miente otra vez si yo fui y no estaba. —En la empresa ¿Segura? — me mira extraño. —Creo saber dónde estaba, Ángel. —Es que fui a buscarte y no te encontré, te estoy llamando y no respondes. —Lo siento, no he revisado e

